Saber qué aparcamientos están libres, cuándo va a llegar el autobús y dónde está, ver las zonas turísticas de la ciudad en tiempo real, interactuar con el Ayuntamiento, conocer detalladamente cuántos impuestos se pagan y a qué se destinan. Incluso pagar en los comercios locales. Todo, con un móvil. «La crisis económica nos ha adelantado los tiempos, lo que está por llegar. El tema de las ciudades inteligentes no es nuevo, pero en la situación actual es más necesario que nunca el ahorro energético y la sostenibilidad de recursos», explicó el consejero de Economía y Empleo del Principado, Graciano Torre, al inicio del ya tradicional encuentro del Colegio de Ingenieros Técnicos Industriales en la Feria de Muestras. «Necesitamos ciudades inteligentes», afirmó, una conclusión que coincidió con los puntos de vista de todos los participantes en la conferencia 'Smartcities' que dio comienzo a las tres jornadas de debate organizadas por el colegio. «No creo que haya ningún ayuntamiento que no esté preocupado por hacer más eficiente el sistema de alumbrado público», señaló Torre, a modo de ejemplo. Pero el concepto de 'smartcity' va mucho más allá y se acerca al de 'smartphone', los teléfonos de última generación que permiten un uso intensivo de internet.
De hecho, ambos tienen mucho en común, tal y como explicó el concejal de Innovación y Nuevas Tecnologías del Ayuntamiento de Málaga, Mario Cortés. En esta ciudad se está implementando una administración electrónica completa y cada autobús municipal lleva sensores geolocalizados para saber dónde está y cuánto va a tardar en llegar a su destino. Además, asegura Cortés, «se puede conocer qué aparcamientos en superficie están libres». Para acceder a todos estos servicios es necesario 'smartphone', lo que une «irremediablemente» los conceptos de ciudad y telefonía inteligentes.
La eficiencia energética y la reducción de costes son también una prioridad. Así, «todos los edificios municipales están conectados en una red propia tanto de fibra óptica como inalámbrica, lo que hace gratuitas todas las llamadas». En este sentido, el alumbrado público «tiene reguladores de intensidad lumínica» y hay microgeneradores eólicos y fotovoltaicos «en las farolas del paseo marítimo».
Ejemplo para Asturias
Todos estos proyectos, algunos implementados y otros en fase de pruebas, son ejemplo de la aplicación de tecnología actual para mejorar la gestión de una ciudad. Además, «integra a la Administración pública, empresas, universidades, centros tecnológicos y a los propios ciudadanos», indicó desde la Fundación Asturiana de la Energía Santiago González, quien hizo un repaso por otros proyectos interesantes que servirán de «ejemplo e impulso» para los municipios asturianos. «Ahora que no hay dinero, tenemos que empezar a pensar», concluyó.