La intervención de Miguel Ángel Revilla en el pregón del 76º Descenso Internacional del Sella pasará a la historia por su imprudencia e incluso por su impertinencia. Sus alusiones al conflicto minero y a las políticas económicas del Estado en los prolegómenos de una fiesta que a lo largo de su historia siempre se ha desarrollado al margen de cualquier contingencia política no han sentado nada bien en el seno del CODIS, el Comité Organizador que le invitó a pregonar el Sella. En el puente de Arriondas se vivieron unos tensos momentos en los que su presidente, José Antonio Modino, y su secretario, Titu Manzano, se quedaron boquiabiertos. Tampoco les faltaron reflejos, reaccionando al momento.
La bufonada del señor Revilla se solventó con dos minutos musicales, dos minutos de preámbulo entre la 'perorata revillesca' y la lectura de la salida en verso escrita por Dionisio de la Huerta. «Sabíamos de su populismo y de la división de opiniones que generó su elección como pregonero, incluso en el seno del CODIS, pero nunca pensamos que llegase a tanto, a mezclar cuestiones políticas con el Sella», dijo Manzano.
El CODIS le explicó «por activa y por pasiva» que el pregón del Sella formaba parte de una tradición festiva en la que cabían escasos cambios. Sin embargo, Revilla no lo quiso entender y en todo momento reclamó su minuto de gloria. Lo aprovechó para acordarse, en primer término, de Preciado, pero su posterior alocución verborreica no se esperaba. «Yo creí que iba hacer referencia a su paisano, once veces campeón del Sella, Julio Martínez, y a la Cantabria que les une, pero cuando veo que se salta por peteneras, reconozco que a mí no me gustó, porque no era ni el momento ni el lugar», añadió Titu Manzano. De todas formas, el secretario del CODIS cree que, «aunque no se deba dimensionar más el tema», Miguel Ángel Revilla «rompió un esquema de toda la vida que esperemos no vuelva a suceder».
Estrofas de Dionisio
La mayor parte de la gente pensaba que su aportación particular al pregón estaría relacionada con la incorporación de alguno de sus pensamientos entre las estrofas escritas por Dionisio de la Huerta. Una práctica que también utilizó. El mejor ejemplo de su aportación personal se escuchó al final de la proclama sellera. Cuando los versos dicen «.si luego, andando el tiempo / vamos al cura y nos casa.», Revilla añadió «o al juzgado, digo yo». De ahí a politizar el acto, hay una gran diferencia.
En cualquier caso, la alcaldesa de Ribadesella responsabilizó al CODIS de la polémica del pregón. «Quien lo designó para dar el pregón ya sabía a quien elegía, así que son ellos los que deben responder por un pregón que no estuvo a la altura de lo que todos esperábamos», aseguró.
Por el pregón del Descenso Internacional del Sella han pasado personajes de toda índole y condición. Antiguamente siempre lo leía Dionisio de la Huerta. Era su momento. Pero desde su muerte, siempre se elige a una personalidad de la vida deportiva, cultural o incluso política. Entre los pregoneros destacados se encuentran el periodista José María García o el político asturiano Francisco Álvarez-Cascos, además de un sin fin de deportistas. Nunca nadie dio la nota ni se salió del tono hasta este año. Son las cosas de Revilla, «un personaje muy populista que entraba a todas las peticiones del público, cantando y saltando si así se lo pedían», añadió Titu Manzano. También es cierto que el ex presidente cántabro fue el tercer plato del Sella. Primero se pensó en el actor Arturo Fernández y más tarde en el ex futbolista Enrique Castro 'Quini'. Cuando ninguno de los dos pudo asumir el compromiso, el CODIS se vio pillado y echó mano de lo que en principio parecía más fácil. Casi le sale rana.