«Yo empecé vendiendo chorizos y callos, vestido con un gorro blanco en la Feria, la llevo en mi corazón». El jefe de gabinete del comisario europeo de Industria y presidente de la asociación Compromiso Asturias XXI, Diego Canga, comenzó de forma distendida su conferencia sobre la evolución de la política industrial europea, lo que arrancó alguna risa entre los asistentes a la segunda jornada del encuentro de ingenieros técnicos industriales en la Fidma. Pero enseguida dejó atrás Canga la anécdota para centrarse en «el problema español», que dista mucho de ser «completamente financiero».
«Es vergonzoso que la administración pública española pague a sus proveedores en, de media, 162 días -Asturias lo hace en 163-», espetó. Y siguió incidiendo en la herida: «En Dinamarca pagan en siete días. No creo que sean más guapos ni más listos, pero a lo mejor están mejor organizados». En su día a día, Canga se reúne con decenas de empresarios y «en el 'top 5' de quejas siempre figuran la excesiva burocracia y los problemas de acceso al crédito». Y España está en el punto de mira de Bruselas. «Si en marzo de 2013 no se cumple la legislación europea -que establece un máximo de 30 días para el pago- vamos a atacar a España hasta donde sea», advirtió, «esto no puede seguir así».
Las reflexiones de este alto funcionario europeo se centraron sobre todo en la necesidad de que el estado «facilite la vida a los emprendedores, a las pequeñas y medianas empresas, que son las que de verdad crean empleo». Además, aseguró que en el futuro se debe pensar en «formas de crecer sin dinero, hacerlo con él es muy fácil». Como ejemplo, esbozó lo dicho anteriormente: «Si en Europa se pagara en 30 días, automáticamente entrarían en circulación 180.000 millones de euros, un dinero que ahora retienen las administraciones públicas».
Como en Bruselas saben que esto no es fácil y que los gobiernos muestran reticencias al respecto, están barajando una idea, la «compensación de créditos». Esto es, «si una administración no paga a tiempo, dejaría de recibir los impuestos por la actividad de las empresas a las que debe dinero como compensación, hasta que se realice el pago».
17 pequeños mercados
Además, señaló como otro de «los desequilibrios internos» de la economía española al «trabajo en negro». «Actualmente supone el 19% del PIB», indicó. A esto se le suma la cuestión de «los 17 pequeños mercados autonómicos». Canga criticó que si una comunidad legisla más restrictivamente que otra sobre la base de una normativa europea, la empresa que fabrique algo en una región pierde la capacidad de venderlo en la de al lado, «todo dentro de un mismo país». Algo de todo punto «incomprensible».
«Las empresas que innovan son las que más empleo crean», sentenció. E hizo hincapié en la ventaja competitiva europea: la calidad. Un buen ejemplo de innovación sin dinero lo descubrió Canga en un viaje a Dinamarca, donde compró unos bombones para su familia. Cuando fue a pagar, le preguntaron que si los quería 'con foto'. Él, sorprendido, preguntó: «¿Cómo que con foto?». «Resulta que tenían hasta 100 dedicatorias diferentes para poner en la caja», explicó, «algo que parece una chorrada es verdadera innovación, esos bombones sí que llamaron la atención de mi mujer cuando se los di».
También se refirió el presidente de Compromiso Asturias XXI a la necesidad de invertir en educación emprendedora: «Fui a Oviedo, al colegio donde estudié, a dar una charla a estudiantes de 17 años. Pregunté que cuántos querían ser empresarios y de 200 personas en la sala, solo levantaron la mano siete. Decían que tenían miedo. Esto no puede ser». Y puso como ejemplo Gales, donde cursan una asignatura de emprendimiento desde hace siete años. «Ahora hay más emprendedores en Gales que en Escocia e Inglaterra juntas», ilustró.
Mucho 'frío' fuera de Europa
Quiso terminar Diego Canga con una «conclusión positiva» respecto al futuro de la Unión Europea. «Fuera de Europa nos ven con envidia, somos un continente próspero. Podemos transformar la crisis en una oportunidad para poner a la industria en el centro de la actividad económica. Además, hace mucho 'frío' fuera de la UE», sentenció.
En la jornada intervino también el decano del Colegio de Ingenieros Técnicos Industriales, Enrique Pérez, quien aprovechó para pedir al Gobierno del Principado «un órdago» para combatir la «excesiva» tarifa eléctrica que «puede deslocalizar la industria asturiana». El colegio celebró también ayer los actos por el 60 aniversario de su revista, la 'Técnica Industrial'.