Dos jóvenes residentes en Gijón fueron detenidos por agentes del Cuerpo Nacional de Policía acusados de vender piezas de oro falso en establecimientos de compra-venta de este tipo de metal. Según consideran los investigadores, podrían pertenecer a un grupo criminal que opera en toda España y que busca en cada región a individuos que les pongan las supuestas joyas a la venta.
Los arrestados son un marroquí de 26 años y un asturiano de 22. Ambos cuentan con antecedentes policiales. Podrían haber conseguido en torno a 5.000 euros con su modus operandi.
Durante el mes de julio se detectaron las primeras estafas en los negocios. En todos los casos los compradores efectuaban las pruebas preliminares sobre el metal que iban a adquirir, dando positivo en oro. No obstante, tras realizar controles más exhaustivos para determinar la calidad del metal, comprobaron que no toda la joya era de oro, sino que únicamente lo eran los terminales de la misma, lugares en los que habitualmente se realizan las pruebas en este tipo de establecimientos.
Sigue la investigación
Las investigaciones fueron realizadas por agentes de la Comisaría de El Coto. Finalmente, tras intensos trabajos, consiguieron identificar a los sospechosos, que fueron más tarde reconocidos por las personas estafadas.
Se consiguieron recuperar las joyas «para la elaboración de un informe y estudio para la determinación de su origen y su coincidencia con otros hechos similares cometidos en otras ciudades», señalaron desde la Comisaría a través de un comunicado.
De las pesquisas practicadas se ha podido concluir que ambos detenidos eran «el último eslabón de un grupo criminal itinerante dedicado a elaborar y poner en circulación el oro falso, valiéndose para ello en cada ciudad de jóvenes con antecedentes quienes, a cambio de una comisión, llevaban a cabo las ventas». Los trabajos policiales continúan para tratar de identificar a los otros miembros de la red ilícita.
Control de establecimientos
Las fuerzas y cuerpos de seguridad realizan de forma habitual controles exhaustivos en los establecimientos de compra-venta de oro para evitar la comercialización de productos que hayan podido ser sustraídos. Desde los propios negocios están obligados a realizar las comprobaciones oportunas para corroborar la procedencia de las joyas. En los últimos meses, con el agravamiento de la crisis económica, han proliferado este tipo de locales en la ciudad. Se abre prácticamente uno al mes.