La Federación de Asociaciones de Vecinos (FAVO) volvió a mostrar ayer su «firme oposición» a que el Ayuntamiento elimine las líneas de autobús de la zona rural. Entre otras cosas, porque sobre el sistema de taxis que las sustituirá «no se aclara ni su funcionamiento, ni los usuarios que puedan utilizarlo, ni los recorridos» y porque implica «un doble pago, el del taxi y el del autobús correspondiente» ya que el coche acerca al usuario a la parada de bus más próxima. El Plan de Movilidad Urbana Sostenible mantiene la línea 3 y la de Puerto, eliminando las 6 y 16 dejando sin bus, aunque con taxi, a Llano o Villamorsén.
El presidente de la federación, José Ramón Sariego, firma un documento en el que vuelve a reclamar una revisión y una nueva negociación del contrato firmado entre el Ayuntamiento y la empresa que gestiona el transporte urbano, TUA. La FAVO considera que debe facturar por número de usuarios para que, también la empresa, fomente el uso del transporte público. También lamenta que hayan quedado sin resolver «problemas de movilidad en la ciudad, como el reparto de mercancías, los autobuses escolares, los carriles bici y los caminos escolares».
Pero no solo critica el plan de movilidad diseñado por la empresa INCA (Servicios y Proyectos de Ingeniería Civil S. A) y modelado por las reuniones mantenidas con distintos colectivos que posteriormente alegaron (junto a grupos políticos) contra el documento, también agradece que incluyera una línea circular que «conecte las líneas de autobús, la estación de bus y la de tren» y creara el billete de transbordo. Aunque en este último caso, los vecinos consideran que el Ayuntamiento debería poner en marcha distintos tipos de billetes en función de las necesidades de los usuarios del autobús.
Además, insisten en reclamar la incorporación de la ciudad en el Consorcio de Transportes de Asturias (CTA). El Consistorio ya negocia con los responsables del organismo dependiente del Gobierno regional su entrada y, en principio, las negociaciones podrían concluir con la adhesión Oviedo. Aunque el Ayuntamiento no renunciará a percibir una cuantía económica a cambio de unirse al CTA porque importa viajeros, alrededor de un millón. Un argumento que hasta ahora no ha pesado en anteriores contactos entre ambas administraciones.
El plan de movilidad ha sido de los documento con importante participación ciudadana. Recibió 461 alegaciones y el equipo de gobierno estimó el 63%.