El espacio, la tierra o el viento fueron junto a su «gran amigo el hierro» los materiales con los que Eduardo Chillida (San Sebastián, 1924-2002) compuso sus poemas tridimensionales. Mañana se cumplen diez años de la muerte del genial escultor donostiarra. Fue, con Antoni Tàpies, el más reconocido e internacional creador español en la segunda mitad del siglo XX. Su obra universal, viva y pujante, se reparte por todo el mundo y no ha perdido un ápice de su elevada cotización.En un año cargado de actos y exposiciones, se le recordará en domingo en el Chilllida-Leku, su casa museo creada en Hernani para perpetuar su legado pero que sigue incomprensiblemente cerrada al público pro el desencuentro entre los herederos y las autoridades vascas.
Para Luis Chillida , que evoca la tolerancia como la gran virtud de su padre, «es una enorme pena» que se homenajee al artista con el museo cerrado, aunque acoja algunas actividades puntuales. Es una de las sombras del aniversario, junto al estancado proyecto de vaciar la monta de Tindaya en Fuerteventura, el último y frustrado sueño de Chillida. A la espera de soluciones definitiva para el futuro del Chillida -Leku y Tindaya, el legado del escultor viaja por todo el mundo en un año plagado de exposiciones que harán brillar la obra de Chilllida en París, Londres, Múnich, Berlín, Münster, o Séul.
La Fundación Chillida Belzunce plantea una «celebración sin fronteras» en la fecha crucial del aniversario. Un centenar de personalidades de la ciencia, el arte, la literatura, el pensamiento lo evocarán con '100 palabras para Chillida '. Son personas que o bien tuvieron contacto con el artista o fueron influidos de manera especial por su obra. Como Clara Janés, autora de 'La indetenible quietud' ilustrado por el escultor, o José Guirao, director del Reina Sofía cuando el museo acogió su mayor retrospectiva.
Su testimonio se publicará en un libro-homenaje pero cualquier ciudadano del mundo puede remitir sus cien palabras para Chillida -solo cien- y remitirlas a homenajeachillida@museochillidaleku.com. Es una iniciativa de Susana Chillida que filmó con su padre 'Chillida , el arte y los sueños', una pieza cinematográfica en la que 'El elogio del horizonte' del cerro gijonés tiene un protagonismo estelar.
El Instituto Etxepare impulsa la cátedra Chillida en la Universidad de Fráncfort, y el cocinero Juan Mari Arzak ha diseñado el postre 'Homenaje a Chillida' que recrea en chocolate el 'Peine del viento' de San Sebastián. En otoño, el Museo ABC acogerá una exposición con logos e ilustraciones de Chillida para distintas iniciativas e instituciones y se presentará el primer volumen del catálogo razonado de la escultura de Chillida . Se sucederán los homenajes, en colaboración con el Instituto Cervantes, en Alemania y Francia. Habrá simposios en Berlín y Madrid con el homenaje de la Universidad Complutense que reconoció a Chillida como doctor 'honoris causa' en Filosofía.
Aliado de la tierra, el mar, el fuego y el aire, falleció a los 78 años en su casa del Monte Igueldo.