Sólo un día después de que el consejero de Presidencia y portavoz del Gobierno asturiano, Guillermo Martínez, garantizase a El COMERCIO que «en Asturias hay líneas en sanidad que no se van a traspasar» y que el Principado valorará si la retirada de la tarjeta sanitaria a los inmigrantes que no tengan en regla sus papeles invade las competencias de la comunidad, el vicesecretario de Organización y Electoral del Partido Popular (PP), Carlos Floriano, cargaba contra las autonomías que, en principio, mantendrán la asistencia a los inmigrantes sin papeles. Y lo hacía echándoles en cara su «demagogia» y asegurando que, con las medidas del Gobierno central, «ninguna situación ni crónica ni urgente dejará de ser atendida».
El Principado (junto con Andalucía, País Vasco, Cataluña y Canarias) es una de las comunidades que ha dicho que continuará ofreciendo la asistencia sanitaria a los inmigrantes sin papeles, en tanto que las autonomías gobernadas por el PP han afirmado que aplicarán la ley, si bien algunas se muestran cautas y estudian cómo atenderlos a través de convenios.
En una entrevista con la Agencia Efe, el dirigente nacional del PP rechazó la decisión de esas cinco autonomías no gobernadas por los populares, cuya actitud calificó de «irresponsable, demagógica y un sinsentido».
«Las comunidades que están diciendo que no tienen dinero para atender a sus discapacitados o para atender a los mayores dicen al mismo tiempo que no están dispuestos a adoptar la decisión del Gobierno de que a los inmigrantes irregulares, cuando sean atendidos, se les gire la factura a sus países de origen sobre la prestación sanitaria que reciben», planteó.
Carlos Floriano garantizó, además, que, con la decisión adoptada por el Gobierno de Mariano Rajoy, criticada también desde el comienzo por los dirigentes de Foro Asturias, «ninguna situación ni crónica ni urgente va a dejar de ser atendida» y que «a los niños no les faltará atención». «Esa es la verdad, pero cada país tiene que asumir las responsabilidad de esto y cada país tiene que asumir las prestaciones a las que sus ciudadanos tienen acceso», apostilló.
El vicesecretario del PP sostuvo, asimismo, que los países de origen de esos inmigrantes tienen que «pagar como nosotros pagamos por nuestros nacionales que están fuera» y añadió que se trata «de lanzar un mensaje claro de que aquí no se puede venir sin ninguna obligación derivada de la permanencia en nuestro país», para puntualizar, después, que, «por humanidad, hay que atender a la gente y nadie se va a quedar tirado».
Lo que propone el Gobierno, insistió, es «mejorar el sistema sanitario» y eso no significa que deje de ser universal.
Copago farmacéutico
En este sentido, Carlos Floriano fue especialmente crítico con el PSOE por la insumisión de sus comunidades y por lo que denominó «crueldad» al «utilizar» a los más desfavorecidos y «meterles miedo para desgastar» al Gobierno.
El dirigente popular se refirió también al copago farmacéutico, medida de la que dijo que hace «más justo» el sistema, porque antes «no se pagaba en función de renta sino en función de la edad», y añadió que, pese a esto, «hay (por el PSOE) quien mete miedo con una medida que es un avance».