El 'caso Renedo' sobre una presunta trama de corrupción inició ayer la que está llamada a ser la última fase de la instrucción: una ronda de declaraciones que, salvo sorpresa, permitirán al magistrado-juez Ángel Sorando Pinilla cerrar el sumario principal de la causa antes de fin de año. En las próximas semanas están citados los principales imputados en la causa y personas a ellos vinculadas que podrían terminar de clarificar los últimos interrogantes.
Ayer fue el turno de M. T. E., profesora y amiga desde hace «unos 10 años» de María Jesús Otero Rebollada, exdirectora general en la Consejería de Educación. La mujer estaba citada para explicar las operaciones que la han vinculado al caso. En la contabilidad de Almacenes Pumarín S. A. (APSA) los peritos de la Agencia Tributaria encontraron una factura de 9.098 euros por las habitaciones que en el Castillo Hotel Son Vida (Mallorca) disfrutaron la propia Otero, M. T. A. L. y la citada M.T. E.. También dieron con otro abono por una estancia en el Hotel Le Meridien (Barcelona) y un cheque librado por la empresa de mobiliario a favor de un concesionario asturiano para adquirir un Audi A3 del que es titular la hija de M. T. E..
La imputada explicó que «es cierto que hice el viaje, pero dicho viaje lo pagué de mi bolsillo». Se mostró sorprendida cuando supo que APSA tenía registrada esa factura. Según su relato, de la estancia en Mallorca le correspondió pagar «unos 1.300 ó 1.500 euros» que abonó al regreso de la misma, sin pedirle justificante alguno de la trasferencia a «la persona que organizaba el viaje».
De 18.000 a 28.900 euros
Preguntada por el coche, aseguró que el vehículo lo adquirió su hija y que toda la familia estuvo «ahorrando todo un año» para ayudarla. Agregó que una amiga suya, «enterada de que deseaba comprar un coche mi hija, nos propuso comprar un Audi a buen precio, ya que se desprendía de él un ejecutivo de la casa Audi de Alemania». Según la declaración de M. T. E., en «reiteradas ocasiones» desestimó el ofrecimiento porque «no me parecía apropiado», pero finalmente «el precio y la seguridad del automóvil» le empujaron a su adquisición.
Por el Audi habría pagado «18.000 euros, al contado y entregado en un sobre» a la persona que gestionó la compra y los viajes. ¿Cuál es su nombre? «María Jesús Otero», aclaró la imputada. «Era la persona a la que le entregaban el dinero y estoy totalmente segura de que ese dinero era para pagar los viajes y el coche», avaló. «No tengo ninguna duda de ello», reafirmó.
En resumen, en los viajes «seguíamos el mismo mecanismo de pago a través de María Jesús Otero, cada uno de los viajeros pagábamos la parte correspondiente». Con el coche aplicó el mismo proceder. Una vez citada en el 'caso Renedo', un familiar acudió al concesionario a pedir una factura que correspondía al Audi y «salió la factura a nombre de mi hija pero con otro importe, lo que me sorprendió». Por el vehículo por el que M. T. E. dijo haber pagado 18.000 euros en metálico a Otero, APSA abonó 28.900 euros al concesionario.
El abogado que defiende a José Luis Iglesias Riopedre participó del interrogatorio recordando que el informe de Hacienda también ha encontrado un supuesto pago de APSA para que su cliente estuviera en un hotel de Tenerife. El letrado preguntó a la mujer si ella y otras cinco personas, cuyos nombres citó, fueron en realidad las que se repartieron aquel gasto, a modo de regalo para el exconsejero. «Sí, es cierto», exculpó M. T. E., aunque matizó que las seis personas aludidas «fijo que sí» aportaron pero «no recuerdo si hubo alguien más que participó».
M. T. E. aclaró que no ha recibido atenciones de APSA e Igrafo y que su trabajo como docente no le ha llevado a mantener relaciones con estas empresas. El interrogatorio se celebró en el Juzgado de Instrucción 3 de Gijón, leyendo un funcionario del tribunal las preguntas remitidas por el juez Sorando y las partes personadas. A cinco metros del lugar, la magistrada-juez Ana López Pandiella, primera instructora de la causa, libraba otros asuntos.