Apasionado del tenis, Manuel Galé ha estado vinculado al tenis toda su vida. Lleva más de quince años al mando de la Federación asturiana del deporte de la raqueta y antes presidió el Real Club de Tenis Avilés. De hecho, la primera eliminatoria de Copa Davis que se jugó en Asturias fue en esas instalaciones, con Galé al frente de la iniciativa.
-Por fin una semifinal de la Copa Davis, en Gijón. Hubo que esperar más de lo que le hubiera gustado.
-Costó conseguirlo porque una semifinal entre España y Estados Unidos es el mejor partido que se puede hacer hoy en día. Se van a enfrentar en Gijón los dos mejores equipos del mundo en tenis. Hacer esta semifinal en un sitio como es Asturias, que una competición de estas características se suele ubicar en lugares como Madrid, Barcelona y Sevilla, quiere decir que valoran la situación, el sitio, la ciudad, esta parte de España, Asturias, en la que nunca se celebró una semifinal de Copa Davis.
-Se puede decir que es la final anticipada de esta edición.
-Sí, dado la categoría de los dos equipos, los dos mejores en el campeonato del mundo de tenis. Son los equipos más completos. Por ejemplo, Serbia tiene a Djokovic, pero sus otros jugadores, aun siendo buenos, bajan un poco. Estados Unidos y España tienen jugadores fenomenales, con un elevado nivel todos ellos.
-Volviendo a la sede gijonesa de la Davis, sí que costó convencer a la Federación Internacional de su idoneidad. ¿Cómo lo hicieron?
-Aunque sí que pusieron algunos problemas se les dijo que nosotros conocemos los sitios donde se juega la Copa Davis y en algunos países, como Winston-Salem en Estados Unidos o en Francia, se celebró en sitios más pequeños que Gijón. Les hicimos ver que Gijón tiene categoría para hacer una semifinal de la Davis fenomenal y estoy convencido de que así será.
-¿Qué le parece el parque de los Hermanos Castro?
-Contar con una pista para 15.000 personas es algo ya muy importante y, sobre todo, destacaría el sitio donde se encuentra. La televisión lo emitirá durante tres días y se verá a Asturias por todo el mundo, en unos 150 países. Se verá la bahía de Gijón, San Lorenzo, Somió, Cabueñes... Gijón es una de las ciudades de España con los alrededores más bonitos.
-Avilés abrió el camino en 1972, cuando usted presidía el club de tenis de esta ciudad y en una etapa en la que rara vez se celebraban rondas de Davis en lugares que no fueran Barcelona o Madrid.
-Fuimos pioneros. En Avilés hicimos tres Davis. Tanto la primera como las otras dos fueron un éxito total de público y de organización. Salió todo muy bien y ganamos las tres eliminatorias. Vimos jugar a Gimeno, Orantes, Isbert... A los mejores que había entonces.
-En esta ocasión, una pena que no pueda competir Rafa Nadal...
-Pero es que Nadal está lesionado. Él quería venir. Cuando no va a un sitio lo dice con antelación y ahora no dijo nada porque él pensaba en venir. Pero tiene que estar parado para recuperarse y va a estar otros dos meses de baja, con lo que queda claro que lo tenía era de verdad.
-¿Sigue pensando que España es favorita ante Estados Unidos aún sin Nadal?
-No se puede uno dormir, pero no cabe duda de que en tierra batida, y con los equipos que van, debería ganar España.
-La 'Armada' parte además con la ventaja de contar con su público...
-A quien asista a la eliminatoria, le pido que se vuelque. En Córdoba y en Sevilla el público actuó de forma espectacular. Y el asturiano no puede quedar en inferioridad, ya que, además, cuando quiere, anima de manera impresionante. Y eso es algo que puede ayudar al equipo.
-En la primera ronda de esta edición, en Oviedo, aunque no se llenó el Palacio de los Deportes, los que había sí se volcaron.
-Sí que hay que reconocer que no es lo mismo Kazajistán que Estados Unidos, pero aún así en Oviedo el público ayudó a los tenistas españoles de forma fenomenal.
-Usted lleva toda una vida vinculado al tenis. ¿Qué cambios ha visto en esta competición?
-Es que todo esto se ha profesionalizado. En Avilés o en la Copa Federación (la Davis femenina) en Oviedo, teníamos más autonomía, entre otras cosas, para realizar contrataciones. Ahora ya las tienen contratadas o patrocinadas, como el catering o lo vinculado a los coches... La Federación española tiene empleados que se encargan de estas cosas y ellos cierran temas que antes hacíamos los clubes y sus equipos.
-¿Qué repercusión tendrá la Davis para Gijón?
-Me decían hace unos cuantos años en una semifinal que se disputó en Málaga, que habían entrado en una pista 14.700 personas, de las cuales entre 2.500 y 3.000 eran de fuera de España. Todos ellos gastaron en hoteles, cafeterías, bares, comercios y transporte unos 2.000 millones de pesetas, de la antigua moneda. Esas cifras, para la época en la que estamos, son algo fantástico. No me explico cómo no se implica más la hostelería, que son los que con esta semifinal tendrán más oportunidades para dinamizar su economía. De salvarse de la quema financiera. En el Ayuntamiento, que es quien hace esa inversión pensando en sus ciudadanos, para que ganen dinero, no revierte directamente.
«Nadal es único»
-¿Qué le diría a quienes piensan que la ausencia de Nadal puede restar asistencia?
-A esas personas que pudieran retraerse les da igual el tenis, piensan sólo en la cosa mediática. Para el que le guste de verdad el tenis, lo de Nadal no es tan grave para esta semifinal, aunque sea un jugador es fantástico y único. Podemos ganar con el equipo que tenemos y además jugar una buena eliminatoria.
-Hay quien habla de un fin de ciclo tras una década de dominio español en la Davis.
-Nadal es único. Pero también hay que decir que se ha demostrado que el latino y el español sobresale en el tenis y que cuando menos te lo esperas te puedes encontrar a un tío estupendo. A pesar de lo que dicen, yo soy optimista.