La llegada de internet ha revolucionado el mundo con su amplio abanico de posibilidades, el cómic no se ha escapado de ello y muestra de ello son los webcómic. Cameron Stewart, dibujante canadiense, ha ganado el máximo galardón del género, el premio Eisner, por su obra, 'Sin título'. «Se pueden ganar millones de lectores con la sola presencia en Internet y ya si te adaptas a formatos digitales seguro que avanzas mucho camino», explicaba ayer Stewart durante su intervención en las Jornadas del Cómic de Avilés.
Como él, Gary Erskine, dibujante escocés, conocido entre otros trabajos por realizar la adaptación al cómic de la boda de los príncipes Guillermo y Catalina de Inglaterra, ve en el formato digital, «una vía a tener muy en cuenta, que sobre todo abarataría los costes de la producción, en especial a los que autoeditamos nuestras propias obras», comentó el autor. Aunque son de países diferentes y lejanos, ambos dibujantes coinciden al asegurar que «hay muchas cosas que modificar en la industria del cómic, empezando por las editoriales y sus ideas sobre el trabajo», explicaron. Erskine echa de menos «la libertad que hay en el resto de Europa para poder realizar cómic muy variados, sin una idea prefijada de antemano», comentó, mientras que su compañero Cameron Stewart pediría a las editoriales estadounidenses que «se arriesguen más y salgan de los estereotipos de superhéroes, deben buscar otras vías y dejar de ser tan conservadores, así lo único que hacen es fidelizar los lectores que ya existen y esto se trata de conseguir nuevos», explicó el canadiense.
Cameron Stewart también apostó por la era digital como el formato del futuro, «cada vez más los jóvenes están acostumbrados a leer en tablets o páginas de internet, llegará un momento en el que el cómic como lo conocemos ahora, en papel, quedará únicamente para los coleccionistas, mientras que los lectores ya habrán pasado al webcómic como algo habitual», comentó el canadiense.
Jornadas avilesinas
Para Cameron Stewart es la primera vez que toma contacto con el festival avilesino, pero para Erskine no. El escocés ha estado presente en cuatro ediciones del salón del cómic, tres de ellas por cuenta propia, una de ellas, la actual, como invitado, «puedo asegurar que no será la última vez que venga a las jornadas en Avilés, es una ciudad magnifica en la que puedes interactuar mucho con los compañeros de profesión, pero también con los lectores, que al fin y al cabo es lo interesante, no como en otros salones que se enfocan solo en la industria pura y dura», explicó ayer en rueda de prensa el dibujante.
Además, señaló que «Avilés tiene algo especial, un ambiente relajado que ayuda a que los autores nos sintamos muy a gusto aquí», sentenció. Una de las características de la s Jornadas del Cómic son las charlas coloquio diarias con los diferentes creadores, «la relación que aquí se hace con los aficionados es increíble, y esto lo consigue la forma en la que está planteado el festival, los aficionados te lo dan todo a cambio de nada o casi nada», comentó Erskine.