En el año 1990 Gijón inauguraba la popular escultura de Eduardo Chillida titulada 'Elogio del horizonte'. El artista vasco aceptó el encargo del Ayuntamiento de Gijón y siempre pensó que el Cerro de Santa Catalina era el lugar ideal para colocar sus 500 toneladas de hormigón. Rodeada de polémicas y controversias antes incluso de estrenarse, no todos daban por seguro la gran trascendencia que adquiriría con el paso del tiempo. Hoy, veintidos años después, todo aquello queda lejos y su perfil se ha convertido en uno de los símbolos más conocidos de la ciudad de Gijón. Y quién sabe si será su estrecha relación con el mar lo que ha facilitado que el Elogio llegue ahora a las universidades e institutos estadounidenses. Así lo ha querido Vista Higher Learning, la compañía editora de 'Panorama', uno de los libros de texto para enseñar castellano más utilizados en la educación americana junto a 'Vistas', su principal competidor.
La forma abierta de sus brazos y el hecho de que sea parte de la ciudad y no una pieza guardada en un museo han sido dos de los motivos fundamentales para la elección de la escultura por parte de los responsables de la editorial. En un principio pensaron dedicar la portada a alguna obra de Gaudí o las Cataratas del Iguazú, en Argentina, pero finalmente se decantaron por Chillida por ser un símbolo cultural español que, en su opinión, no era tan conocido a nivel internacional como los dos anteriores ejemplos.
De la mano del autor llegaron pues a la escultura gijonesa, y su belleza les dejó encandilados. Desde el principio creyeron que era una imagen perfecta para atraer la atención de sus estudiantes. Además, recalcan que la forma abierta y amable del Elogio «invita al entendimiento mútuo y al diálogo».
Chillida señaló en su día en un diálogo con Heidegger que «tendríamos que aprender a reconocer que las cosas son en sí mismas lugares y no sólo pertenecen a un sitio concreto». Y sin duda eso es lo que hizo siempre que pudo con toda su obra, tratando de integrarla con su entorno, buscando diálogos entre las formas y los espacios. Por ello, explican desde la editorial, el paisaje gijonés resultó ser el elegido para que Massimo Borchi lo plasmara en la instántanea que protagonizaría 'Panorama'.
Los últimos sondeos indican que los hispanohablantes son ya más de un cuarto de los estudiantes que se matriculan en las universidades, convirtiéndose en la minoría que más crece de Estados Unidos según publica el centro Pew Hispanic. Un trozo de Gijón reposará ahora sobre sus mesas de estudio.