Alejandro Arias hizo oficial ayer su intención de disputar en el XVI Congreso Regional del PP, que se celebrará el próximo 3 de noviembre en Oviedo, el liderazgo regional a la actual presidenta, Mercedes Fernández, y a Manuel Pecharromán, concejal del ayuntamiento de Gijón, que anunció el pasado sábado su candidatura. En una rueda de prensa celebrada en un hotel de la capital del Principado, Arias defendió que el suyo sería un PP «abierto a la sociedad» y con una estructura «dinámica» que permita que el trabajo fluya entre las distintas sedes de la formación, para evitar que «una persona de una junta local llegue a la sede de la dirección regional con una pregunta y salga con tres».
El que fuera concejal de Castrillón, asesor del eurodiputado Salvador Garriga y ex jefe de gabinete de Isabel Pérez-Espinosa, cuenta con 18 años de experiencia en el PP y aseguró haber vivido «con mucho dolor» las crisis internas del partido. Subrayó que la formación se encuentra «paralizada» y que carece de vida interna, y recalcó su resistencia a resignarse a que el PP sea «la tercera fuerza política de Asturias». Con respecto a la gestión de Mercedes Fernández desde que es presidenta, valoró que «decidió tomar una línea que no cumple los requisitos que yo defiendo».
Arias destacó que perseguirá la «regeneración, renovación de equipos y apertura a la sociedad asturiana del partido», y subrayó que «quizás a alguno le asusten los cambios, a mí me asusta más seguir en lo mismo». Alejandro Arias, consultor laboral con 16 años de experiencia en el sector, afirmó que en el caso de presidir el PP regional lo haría por un máximo de ocho años e intentaría limitar a dos mandatos el tiempo máximo que los cargos del partido puedan permanecer en su puesto.
La candidatura de Arias tiene como lema 'Asturias, sociedad y valores', que según defendió son «dos aspectos fundamentales del PP», además del título de uno de los libros de Manuel Fraga Iribarne, fundador del partido. El desde ayer candidato apuntó al «humanismo cristiano» y al «liberalismo» como base ideológica de su propuesta, e hizo hincapié en su intención de «trabajar por una Asturias mejor, un PP mejor y por mi país». Prometió que de resultar elegido presidente, comparecerá para «dar cuenta» de sus palabras y de sus actos ante los miembros del partido antes de las próximas elecciones autonómicas.
Arias aseguró que «ha superado» los 90 apoyos necesarios para presentar su candidatura y que sigue recogiendolos, con la intención de contar con el máximo de adhesiones posibles. «Trabajo mis apoyos desde la bases, que son quienes tienen la capacidad de decidir», dijo. Rechazó valorar los respaldos de Mercedes Fernández, entre los que estarían representantes de la junta local de Castrillón y el eurodiputado Salvador Garriga, con quienes Arias ha trabajado durante su carrera política.
Rogó a los candidatos que no pusiesen a la dirección nacional en situación de «apoyar a uno u otro candidatos» y se negó a valorar los avales del resto de contendientes. Arias aseguró no haber tenido ningún contacto previo al anuncio de su propuesta con Agustín Iglesias Caunedo, alcalde de Oviedo, cuyo apoyo se prevé decisivo en el Congreso del que saldrá elegido un nuevo líder. El pasado sábado Mercedes Fernández afirmó contar con el apoyo del alcalde de la capital de Asturias, y Pecharromán le hizo un guiño al destacar que además de amigo personal es un «excelente alcalde».
Arias no descartó el diálogo con sus rivales en la carrera para convertirse en presidente del PP regional y subrayó que eso «es una obligación para cualquiera de los tres candidatos». Consideró «prematuro» desvelar los miembros de su equipo y ante las críticas de quienes le acusan de presentar una propuesta que responde a criterios de promoción personal, se limitó a decir que «vamos a jugar el partido».