Es cacereño, de Malpartida. Cosecha del 64. Lleva 22 años tratando de contar la vida en negro sobre blanco. Cuatro poemarios y dos novelas, tres si se suma la premiada con el Café Gijón, fallado ayer, avalan su aplaudida trayectoria. Se llama Diego Doncel y supo que había ganado el concurso literario horas antes de que se hiciera público. Al poco ya estaba en el local madrileño que le da nombre, explicando qué tiene 'En el tiempo de la infamia', su obra premiada, para superar a las más de 900 presentadas a concurso.
-Dice el jurado que su novela es una historia de amor en tiempos de guerra.
-Y lo es. Cuento, efectivamente, una historia de amor, que transcurre en la segunda guerra mundial, pero la contienda va con minúsculas, no es una historia de guerra. Lo es de cuestiones cotidianas. Narra cómo la política, las ideas, el tiempo en el que se vive influye de una manera muy cruel sobre los seres humanos.
-¿Es entonces una historia de amor convulsa?
-Sí, la viven una bailarina del Teatro de la Ópera de París y un científico alemán.
-Sin duda una pareja de novela.
-Sin duda. Además sus historias están todo el tiempo moviéndose en arenas movedizas, porque tanto la bailarina como el científico tienen muchos secretos, historias paralelas y oscuras.
-¿Al amor se suma entonces el suspense?
-Hay algo de espionaje, pero no se trata de grandes hechos, sino de historias con minúsculas. Insisto que es un relato de lo cotidiano.
-¿La II Guerra Mundial es solo un escenario?
-En realidad, ni siquiera eso. Hay un gran salto de 1938 y 39 al 45. De hecho no aparece la guerra, los principales acontecimientos se desarrollan después del Proceso de Nuremberg. Uno de los escenarios fundamentales es Alemania.
-Como ahora.
-Sí. Todo lo que sucede, como ahora, tiene que ver con Alemania. Lo que hoy vivimos es el germen de toda la novela. En realidad he tratado de contar con otro tiempo el tiempo en que vivimos.
-¿Lo ha conseguido?
-He intentado entender cómo funciona el momento que vivimos ahora, me refiero a la crisis, que no empezó en 2008 como se dice, sino mucho antes, cuando se empezó a construir la sociedad actual, por eso me he querido sumergir en el pasado.
-Dice el jurado que es eficaz y apasionado. ¿De acuerdo con los adjetivos?
-Encantado. He aprendido que los grandes narradores son, sobre todo, eficaces. Lo importante es eso. La historia tiene que partir de una construcción mental, pero requiere un componente de emoción y eso es lo que hace que llegue a enamorar al lector.