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«Aquí también hay crisis pero el Gobierno no agobia a la gente»

GIJÓN

«Aquí también hay crisis pero el Gobierno no agobia a la gente»

17.11.12 - 01:24 -
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Hay quien asegura ya que, antes de lo que nos demos cuenta, solo existirán dos tipos de especímenes patrios: «Españoles por el mundo y Callejeros». Y, más allá de la broma, la realizadora Eliana Álvarez, llanisca de Celoriu, gijonesa adoptiva, 33 años, podría protagonizar cualquiera de los dos formatos televisivos, porque, solo en el último año, su trabajo la ha llevado por medio mundo, de Tailandia a Rusia y de Brasil a Santa Lucía, pequeño estado insular ubicado en el mar Caribe, al norte de San Vicente y las Granadinas y al sur de la isla de la Martinica. Aunque ella se sitúa, invariablemente, detrás del objetivo. Nunca delante.
Allí, en pleno Caribe, la acaba de localizar su último rodaje, el de un programa de reportajes, aunque su base operativa desde hace casi cinco años está en Nueva York, donde ha montado una productora (Riotous Pictures) junto con otros dos socios (Andrea Swift y Michael Jovic, americana e inglés), con los que ultima un filme documental sobre un juego de béisbol llamado Strat-O-Matic, y donde imparte clases en la New York Film Academy.
Cinco años que «se han pasado volando» desde que se montó en el ALSA camino a Madrid con lágrimas en los ojos y en los que se ha convertido en «experta en visados» después de que un profesor de su instituto, el Padre Feijoo, Jorge López Vega la introdujese en el mundo audiovisual gracias a una actividad extraescolar que llamaban 'Movies'.
El salto de La Calzada a la Gran Manzana, tras el paso por una televisión avilesina y «gracias a que había vendido un prao» de la herencia de su padre, fue traumático y lo sigue siendo para su madre, que cada vez que la niña vuelve de vacaciones y se marcha otra vez, también vuelve a llorar en el aeropuerto de Santiago del Monte. Y entonces todo el mundo las mira como si Eliana «marchase a la guerra».
Y difícil, porque el sueño americano tiene muchos claroscuros que conoce bien esta directora de fotografía ocasional como que, casi cinco años más tarde y después de gastarse «una pasta en abogados», Eliana todavía no es considerada residente de los Estados Unidos de América, sino «una trabajadora temporal». «Nosotros lo llamamos el visado de artista, pero, técnicamente, es el que se concede a lo que ellos denominan personas con habilidades extraordinarias».
Desde ese estatus, mira a su país «con rabia y con pena». Ella lo compara con un trabajo, porque «ser presidente de un país es un trabajo. Es lo mismo que si yo entrego un currículum falso y tú me contratas. ¿Qué pasaría? Que a los dos días me despedirías, ¿no? Pues lo mismo en el caso de un tipo que tiene un programa electoral y, cuando llega al poder, hace todo lo contrario. ¿Pero sabes lo que pasa? Que la gente de izquierda no perdonamos a los nuestros. La derecha, sí». Entiéndase que eso no pasa en EE UU, donde «otra diferencia es que hay crisis, pero el Gobierno no ahoga a la gente». «Y donde, afortunadamente, ha ganado Obama, porque Romney nos hubiese barrido ya a todos los emigrantes».
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Eliana Álvarez, durante un rodaje en Nigeria.

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