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Los episodios de violencia que acabaron con la vida de Amaranta Cueva duraron dos días

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Los episodios de violencia que acabaron con la vida de Amaranta Cueva duraron dos días

17.01.13 - 00:19 -
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Los médicos forenses que realizaron la autopsia a Amaranta Cueva y la posterior exploración del acusado de su asesinato, Eduardo Antonio P. T. , testificaron ayer durante la tercera sesión del juicio, que se celebra en la Audiencia Provincial. La causa del fallecimiento fue «un traumatismo craneal grave» y la posterior parada cardiorrespiratoria cuando la víctima quedó inconsciente, algo que sucedió «paulatinamente». Los expertos determinaron que las agresiones pudieron comenzar «48 horas antes» del fallecimiento, pero no antes. «Sí tenía señales más antiguas, de tres o cuatro días».
El cuerpo de la víctima presentaba señales «evidentes» de que había tardado «varias horas» en morir. Al respecto, los médicos indicaron que tenía «restos de sangre en la boca», en la comisura de los labios, que suponen que «la sangre llegó al estómago y posteriormente fue vomitada». Según el informe, la joven presentaba «numerosas lesiones externas» en casi toda la superficie de su cuerpo. La muerte de Amaranta Cueva «no se produjo en un golpe», sino por haberlos recibido «de forma reiterada» contra «superficies planas».
Los forenses confirmaron que «llevó muchos golpes en la cabeza» y explicaron que «para que supongan una fractura de la base del cráneo tienen que hacerse con mucha intensidad». La joven fue golpeada «contra las paredes y el suelo», mientras que en la zona de la espalda «presentaba marcas de haber sido golpeada contra el mobiliario, además de las de sujección» que se localizaban en el cuello, los brazos y las piernas. Tenía «fractura de los huesos propios de la nariz, una herida en la ceja, en el párpado derecho y heridas contusas en los labios», producidas por los cristales de la ventana. El cuerpo de la joven tenía «sangre en la nariz y también en el oído izquierdo, y presentaba hematomas en los ojos, que indica la fractura de la base del cráneo».
En el cuello tenía «hematomas propios de sujección sobre la zona y en el tórax marcas de arañazos», mientras que en la cadera presentaba signos «de una lesión que se pudo producir días antes». En las manos tenía «lesiones de defensa» y mordeduras en los brazos. También vieron la marca de la puñalada que la joven había recibido de 'El Portu' en otra ocasión, como ella misma relató a sus amigos.
Según el informe forense, la capacidad de reacción de la joven «estaba bastante afectada» como consecuencia de los golpes, aunque no se pudo precisar si había estado «a merced» de su agresor, como pidió saber el abogado de la acusación que representa su madre, a pesar de que sí se sabe que «limitó su capacidad de reacción» y antes de quedar inconsciente no podía «ni coger la puerta para marcharse». Al jurado, los forenses le explicaron que los síntomas de esa pérdida paulatina de consciencia pueden ser «como una cefalea brusca».
«Perfectamente consciente»
Los forenses fueron también los responsables de la evaluación del acusado días después de la muerte de la joven, el 27 de octubre de 2011. En este informe, tal y como recordaron durante la sesión del juicio, recogían que «en el momento de la exploración no había signos de consumo crónico» de sustancias, «ni tampoco demostraba una patología psiquiátrica que pudiese mermar su capacidad» de actuación.
Los expertos consideraron que «era consciente de los actos, y demostraba tener memoria selectiva» por acordarse de «otros detalles pero nada de los hechos». Al respecto, apuntaron que «daba detalles de todo menos de lo más importante, ocultando datos para no tener que reconocer lo que pasó, intentando no decirlo». Entonces, el joven les explicó qué habían hecho el día antes de la muerte de Amaranta Cueva y esa misma tarde.
El abogado de la defensa, Luis Manuel del Valle, preguntó al forense por los análisis del acusado en el Hospital San Agustín, inmediatamente después de que se supiese que su pareja había fallecido. «Los análisis dieron positivo de sustancias», recordó el letrado. Al respecto, los forenses comentaron que 'El Portu' había «negado el consumo» y los análisis realizados posteriormente no pueden determinar «si el consumo fue anterior o posterior a la agresión». En ese sentido, precisaron que «una persona que nunca ha bebido ni tomado pastillas ni cocaína difícilmente puede hacer nada» con los niveles en sangre que presentaba el acusado, según los análisis.
Por el contrario, sí quedó demostrado «que su organismo está acostumbrado al alcohol», pero que las pruebas realizadas únicamente determinan «su simple presencia» y no permiten establecer en qué día concreto o en qué cantidad. En el momento del suceso, 'El Portu' tenía el cabello demasiado corto, por lo que para analizar la presencia de sustancias en su organismo fue necesario enviar al laboratorio vello de la axila. Los peritos encargados de estas pruebas declararon también ayer, indicando que no encontraron signos de consumo habitual pero tampoco descartaron el consumo esporádico.
También declararon otros agentes de Policía y el facultativo del SAMU que intentó reanimar a Amaranta en su domicilio.
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La puerta principal del domicilio que 'El Portu' y Amaranta Cueva compartían. :: MARIETA