La Feria del Stock arrancó con un 23% más de visitas que el pasado año. Según datos ofrecidos por la organización, fueron 5.543 las personas que ayer acudieron a la ya tradicional cita comercial, que hoy repetirá convocatoria en horario de 11 a 21 horas en el recinto Luis Adaro. Del total de visitantes en este primer día de ventas, 358 accedieron a través de una aplicación móvil. Los comerciantes confían en poder resarcirse de la mala temporada de rebajas que les dejó la liberalización de horarios decretada por el Gobierno.
«Este año parece que hay menos stock y sí más cosas de temporada», decían, satisfechos, varios consumidores. Razón no les faltaba. Los propios comerciantes reconocían que les habían quedado muchos productos de las últimas rebajas, que como reza el dicho, se saldaron «con más pena que gloria». En ello tuvo mucho que ver la liberalización de horarios que puso fin a los períodos oficiales de rebajas. «Nos están matando», criticó Verónica Martínez, de Veroca Calzado Infantil, quien acude a la Feria del Stock a tratar de cubrir pérdidas. «Estamos vendiendo por debajo del precio de coste para recuperar algo», explicó, mientras lamentaba que la reforma aprobada desde Madrid esté orientada «exclusivamente» hacia las grandes superficies «que son las que pueden aguantar el tirón». «Nos están obligando a hacer chanchullos».
«Este año hay 'chollísimos'»
Precisamente, «para aguantar el tirón», muchos comercios han acudido a la Feria del Stock con prendas que no se habrían visto en otras épocas. «Porque más que la Feria del Stock esto bien parece unas segundas rebajas. Este año hay 'chollísimos'», señaló María Jesús Egea, de Mamá Noel. «Seguro que muchas de las cosas que aquí no se venden volverán a la tienda». De todas formas, si es que regresan a las estanterías de los establecimientos, seguro que no lo harán a unos precios tan competitivos como los que podrán encontrarse este fin de semana en el recinto ferial Luis Adaro. Son los casos de las tiendas de moda infantil La Cigüeña y Duendes, con Noelia Salas a la cabeza. «Hay grandes descuentos. Tenemos vestidos de bautizo a 70 euros, cuando en la tienda cuestan 300», explica la comerciante, quien también reflexiona sobre la liberalización de los horarios: «La gente se mosqueó bastante durante las rebajas. No sabían qué día empezaban y eso nos ha afectado bastante».
Unos descuentos imponentes que también ha decidido poner en práctica Francisco Pisa, director general de Marta Peleterías. «Uno puede llevarse a casa una chaqueta de piel por 40 euros cuando, en tienda, costaba 240. ¡Y es el único modelo!», explicó. Estas rebajas le permiten, al igual que al resto, reunir una cantidad importante de dinero a costa de vender el stock que le queda en almacén. «Así seguimos adelante, aunque no cubrimos pérdidas», añadió el peletero.
Una Feria del Stock que, con ésta, ya cumple 23 ediciones. Con 57 establecimientos participantes, David Argüelles, presidente de la Unión de Comerciantes de Gijón y Carreño, confía, «a pesar de la tendencia», en cumplir con las expectativas. «Confiamos en llegar a los 12.000 visitantes», apuntó.
Igualmente, el director general de Comercio del Principado, Julio González Zapico; y el concejal de Promoción Económica, Fernando Couto, aplaudieron la organización ferial, «que nada tiene que ver con la situación actual de crisis».



