Derriban las viviendas expropiadas de San Andrés

Los vecinos exigían la demolición de los inmuebles para atajar «los <strong>continuos asaltos»</strong>

O. S.GIJÓN
Una de las casas demolidas que previamente fueron expropiadas por la ZALIA. / JOAQUÍN PAÑEDA/
Una de las casas demolidas que previamente fueron expropiadas por la ZALIA. / JOAQUÍN PAÑEDA

La gerencia de la Zona de Actividades Logísticas Industriales de Asturias (ZALIA) ordenó la pasada semana derribar las casas que previamente habían sido expropiadas en la parroquia de San Andrés de los Tacones y que durante los últimos meses fueron escenario de continuos robos y saqueos, tal y como denunciaron los vecinos.

Se cumple así la petición de los afectados, quienes reclamaban la demolición de los inmuebles para evitar la proliferación de delincuencia en la zona. Eusebio Ortega, presidente de la asociación vecinal, explicó ayer que «el derribo se produjo la semana pasada y durante los últimos días no hemos tenido problemas, porque los que vienen a robar ya no tienen qué llevarse».

Los inmuebles fueron protegidos con montones de tierra a la entrada para disuadir a los delincuentes que pretendan apropiarse de chatarra o escombros.

Hace aproximadamente un mes, los vecinos de la parroquia formaron 'patrullas ciudadanas' para vigilar la zona y atajar la proliferación de saqueos. «La Guardia Civil tiene presencia en la zona rural, pero no tanto como quisiéramos, porque están faltos de personal», comentaban entonces los vecinos. Por ello, durante el día y la noche, los afectados recorrieron caminos y carreteras para alertar a las fuerzas de seguridad si veían algún movimiento sospechoso.

Pillados 'in fraganti'

Hace apenas quince días, justo cuando una cadena de televisión grababa un reportaje sobre la problemática existente, la Guardia Civil sorprendió 'in fraganti' a un grupo de ciudadanos de etnia gitana cuando circulaban por la parroquia con una furgoneta cargada de chatarra y materiales que poco antes habían sustraído de una casa abandonada.

Con la demolición de las casas, los vecinos esperan que «cesen los asaltos». Sin embargo, no bajan las guardia y «se mantienen vigilantes por si se produce algún otro episodio», comentó Eusebio Ortega.

Un hecho similar a los ocurridos en San Andrés de los Tacones se produjo en La Coría a finales de septiembre. Cuatro personas fueron detenidas por efectivos de la Guardia Civil, acusados de acceder a varias viviendas unifamiliares que estaban deshabitadas con el objetivo de apoderarse de todos los elementos que pudiesen luego vender, como chatarra, madera y sanitarios.