«Que 'un poquito de por favor' haya calado me enorgullece»

El popular actor protagoniza en Avilés junto a Julián Villagrán el estreno de 'Piedras en los bolsillos', su debut en Asturias

RAFA BALBUENAAVILÉS
Fernando Tejero, ayer con su perro 'Woody'. / MARIETA/
Fernando Tejero, ayer con su perro 'Woody'. / MARIETA

Su rostro se ha convertido en uno de los más conocidos del mundo escénico español, sobre todo a raíz de su papel en la serie de televisión 'Aquí no hay quien viva'. Fernando Tejero estrena mañana en Avilés la obra teatral 'Piedras en los bolsillos'. Ayer atendió a LA VOZ en compañía del plantel de la obra y de 'Woody', su perro. «El nombre es por Woody Allen», explica divertido, «pero eso no quiere decir que me guste más el director. El perro va primero».

-¿Qué impresión le ha causado el Palacio Valdés?

-Es un teatro muy bonito, antiguo, de los que me gustan. Debo confesar además que nunca antes había estado en Avilés ni en Asturias, aunque tengo buenos amigos aquí, como Luis San Narciso o Víctor Manuel.

-En 'Piedras en los bolsillos' interpreta, entre otros, a un actor primerizo. ¿Hay algo de su vida real en ese papel?

-Algo, sobre todo la ilusión del figurante, aunque yo no lo he sido nunca. Pero sí que tuve esa lucha por conseguir tus ideales. 'Fali', el protagonista, ha pasado una etapa muy dura y quiere dar un giro a su vida, en eso sí que hay similitud con el Fernando Tejero de los años 90.

-Sus papeles recuerdan mucho a los de Nathalie Seseña; intentan ser duros, pero acaban inspirando mucha ternura. ¿Está de acuerdo?

-Me parece perfecto que me diga eso. Siempre he hecho comedia y mis personajes tienen un punto dramático, algo canallescos incluso, pero con un trasfondo de sufrir que nos caracteriza a todos, creo.

-¿Es consciente de que con esa ternura se ha ganado al público?

-No sabría contestarlo, pero ¿quién no ha tenido momentos dramáticos aunque en la vida le haya ido bien? Intento reflejar eso y puede que funcione...

-Su muletilla en 'Aquí no hay quien viva', la de «un poquito de por favor» trascendió lo suyo...

-Esa frase caló en el público, y no se puede imaginar lo que enorgullece. Surgió por error y tuvo éxito. Impredecible ¿verdad? -risas-.

-¿Qué anécdota puede contar de Emma Penella?

-Tengo miles, pero baste decir que estando muy malita todavía tenía energías para ir a verme al hospital tras una operación que tuve. Me emociono cada vez que me acuerdo de ella. Incluso le he pedido que me eche un cable para esta obra, desde donde esté. Era grande.

-Usted siempre dice que no piensa olvidar el tiempo en que trabajó limpiando pescado.

-Por supuesto. Es una buena manera de tener los pies en el suelo, y que no te deslumbren las falsedades de este mundillo.

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