«Con tanques y una regasificadora no puede ser»

El Principado niega de forma tajante que se estudie convertir El Musel en un puerto para albergar buques accidentados

I. V.GIJÓN

El presidente en Asturias de la Asociación de Ingenieros Navales y Oceánicos de España, Leopoldo Bertrand, mostró ayer su oposición a que El Musel pudiera convertirse en un puerto de refugio para intervenir ante grandes catástrofes navales como pudiera ser el peligro de hundimiento de un buque petrolero, al entender que no sería seguro para Gijón. «Un puerto refugio de esas características tiene que tener ciertas medidas de seguridad, como por ejemplo que no existan viviendas alrededor, porque si entra un barco dañado siempre puede incendiarse o explotar, no puede haber tanques con combustible alrededor y no puede tener regasificadoras cerca, porque son bombas. Y esas cualidades no las tiene El Musel». Bertrand señaló que «en Asturias no hay tránsito de grandes petroleros ni quimiqueros. Tiene que haber un listado de lugares de refugio, y en caso de emergencia ir al más cercano. Un buque con problemas en Finisterre tiene que entrar en Vigo o La Coruña, lo que no puede hacer es venir hasta aquí echando petróleo. Sería una locura».

Por su parte, el director de la Escuela de Marina Civil, Rafael García, señaló que «todos deseamos que ojalá no ocurra ningún accidente ni nos toque nunca albergar un barco en peligro en el puerto, pero evidentemente si llegara el momento sería mejor estar preparados para poder hacerlo en condiciones». En este sentido, aludió a las explicaciones de la directora de Sasemar sobre la existencia de más de un millar de lugares de refugio: «Lo que no tendría mucho sentido es que un barco con problemas de contaminación en Estaca de Bares viniera aquí. Lo normal es tener varios lugares que puedan albergar ese barco».

Ayer la consejera María José Ramos negó con rotundidad que se baraje la posibilidad de que El Musel vaya a ser considerado como un puerto refugio, una propuesta «no formulada ni por el Estado ni por la UE».