El Banco de España amplía el plazo para pujar por CCM y limita las opciones de Cajastur

Permite a Ibercaja, considerada favorita en las quinielas, que estudie hasta mañana si presenta oferta de compra El PP se opone a que CCM deje de ser una caja de ahorros

J. C. VILLARGIJÓN

Para Cajastur y la BBK el plazo de presentación de ofertas por Caja Castilla-La Mancha finalizaba el viernes. Pero para Ibercaja este lunes. El Banco de España ha concedido a la caja aragonesa 48 horas más para que decida si puja por la entidad manchega, algo que según fuentes consultadas perjudica los intereses de Cajastur, que en principio aparecía como favorita en un 'duelo' con la vasca BBK. Otras fuentes no descartan tampoco que La Caixa también acuda a última hora tras insistir en su invitación el banco emisor.

La ampliación del plazo no tendría más relevancia si se tratara de cualquier otra entidad. Esto es así porque Ibercaja lleva meses estudiando las cuentas de CCM y fue la segunda opción del Banco de España -tras la fallida fusión con Unicaja- para evitar la intervención de la caja manchega, alternativa que no pudo concretarse.

Ibercaja, además, cuenta con el beneplácito del Gobierno de Castilla-La Mancha, de los sindicatos de CCM y de la patronal autonómica Cecam, que en ningún momento han ocultado sus preferencias. «Puestos a elegir, nuestro candidato es Ibercaja por su tamaño y porque no hay duplicidades entre las redes comerciales», según Paco Escribano, de CC OO de CCM, quien se muestra claramene en contra de las propuestas planteadas por Cajastur y la BBK porque suponen la desaparición de la entidad como caja de ahorros y su conversión en un banco al que pasarían todos sus activos, patrimonio y pasivos.

La posibilidad de una fusión de CCM e Ibercaja ya había sido acogida «con mucho afecto» por el Gobierno manchego hace ocho meses cuando surgieron los primeros rumores sobre conversaciones exploratorias entre ambas entidades, según dijo entonces la vicepresidenta y consejera de Economía, María Luis Araujo. La venta debe ser aprobada por la asamblea de CCM y contar con el beneplácito del Ejecutivo autonómico.

A la espera

Hugo Pérez, consejero de Ibercaja en representación de los trabajadores, dijo a EL COMERCIO que el consejo autorizó hace diez días al presidente de la entidad, Amado Franco, a estudiar la posible presentación de una oferta por CCM, pero ayer aún no se había concretado nada. «Ibercaja pidió al Banco de España el cuaderno de venta y auditorías para estudiar la operación y el interés es claro en pujar», opinó.

Ibercaja es la séptima caja por volumen de negocio y la sexta por oficinas. Por dimensión es casi tres veces más grande que Cajastur con un activo total de 43.619 millones de euros, según datos a 30 de junio. Con 5.271 empleados, tiene 1.085 oficinas y 2,5 millones de clientes.

Esta caja, por otro lado, está aserorada por PriceWaterhouse, la consultora en la que es socio Luis de Guindos, ex secretario de Estado de Economía del PP y hombre próximo a Rodrigo Rato. Precisamente hace unos meses figuró su nombre como candidato de consenso para presidir Caja Madrid. De Guindos, que presidió Lehman Brothers para España y Portugal, ya estuvo analizando las cuentas de CCM cuando asesoró a Unicaja el pasado mes de marzo, antes de que el Banco de España optara por tomar el control.

Las ofertas de BBK y Cajastur, por otro lado, han empezado a recibir los primeros rechazos en Castilla-La Mancha. La portavoz del PP de Castilla-La Mancha, Carmen Riolobos, aseguró ayer que si se concreta la fusión con la caja vasca CCM perdería su configuración de caja de ahorros y «la vinculación con nuestra comunidad». La secretaria general del PP manchego es María Dolores de Cospedal, número dos de Mariano Rajoy.

Desde UGT, Carlos Jiménez indicó que «nos da igual quién se fusione con CCM siempre que se mantengan los empleos, no se cambie la naturaleza jurídica de la caja y el proyecto sea viable».

En cuanto a la oferta de Cajastur, la entidad ha propuesto la compra a través de Liberta, su banco de gestión de patrimonios. Todos los activos y pasivos de la caja se incorporarían a esa entidad, que pasaría a operar con la marca CCM. Cajastur inyectaría del orden de 400 millones de euros a Liberta para reforzar su capitalización, mientras que la actual Caja Castilla-La Mancha seguiría operativa sólo como gestora de la obra social y cultural. En la práctica, esa situación supondría la desaparición de CCM como caja de ahorros, una estrategia que ha alarmado a los sindicatos del sector, pues consideran que abriría la puerta a la desaparición del modelo español de cajas y a la función social que tienen.

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