La Policía de Carreño se encierra en el Consistorio

Pide la reclasificación de puestos y la subida salarial que le corresponde Tilda de «chantaje» que Riego acceda a su demanda si amplía el servicio 2 horas más

PEPE G.-PUMARINOCANDÁS
Agentes de la Policía Local de Carreño, con sacos de dormir, en el salón de plenos del Ayuntamiento, donde permanecen encerrados. / P. G.-P./
Agentes de la Policía Local de Carreño, con sacos de dormir, en el salón de plenos del Ayuntamiento, donde permanecen encerrados. / P. G.-P.

La plantilla de la Policía Local de Carreño se encerró anteayer, de forma indefinida, en el salón de plenos del Ayuntamiento como medida de protesta a sus demandas salariares. Estas movilizaciones son el resultado del enconado conflicto que enfrenta a los agentes con el equipo de gobierno del PSOE e IU. El pulso entre la Policía Local comenzó en junio a raíz de la decisión del ejecutivo de aplazar la entrada en vigor de la reclasificación de puestos de trabajo, incluida en el marco de la Ley de Coordinación de Policía Local. Para la aplicación de dicha norma, el Ejecutivo local estableció un plazo máximo de cuatro años. La plantilla policial sostiene que el plazo se lleva prolongado desde hace dos años. Su puesta en marcha supone una subida salarial de entre 400 y 450 euros. También reclaman mejoras sociales, similares a las que hay en otros ayuntamientos, como el reconocimiento a una labor y una formación.

En todo este contexto, los agentes se sienten «profundamente molestos» con la propuesta del alcalde, Ángel Riego, de aumentar las horas del servicio. Su intención es que pase de las 22 horas diaria a las 24. Esta oferta se planteó como moneda de cambio para aplicar la reclasificación de los puestos de trabajo de los agentes. El colectivo indica que esta sugerencia es «un chantaje completamente inadmisible». Los representantes de la Policía en la mesa de negociación admiten, no obstante, que sería necesario que su servicio durara 24 horas. Sin embargo, no están dispuestos a ceder en sus reclamaciones. Por eso, apuntan a que la mejor forma de resolver este conflicto es «sentarse a negociar» y acercar posturas.

La postura de este colectivo será la de mantener las movilizaciones hasta que se llegue a un principio de acuerdo. Por otro lado, representantes de los sindicatos Sipla y UGT protagonizaron una sonora concentración delante del Consistorio.