Ceceda estrena su rehabilitada iglesia, financiada con fondos vecinales

La junta parroquial recaudó 70.000 euros con los que se reparó el tejado y el campanario y se renovó el mobiliario

DAVINIA DURÁNCECEDA (NAVA)
Berzosa ofrece la comunión a los fieles . / D. D./
Berzosa ofrece la comunión a los fieles . / D. D.

«Como en Fuenteovejuna, todos a una». Con estas palabras describió en su alocución Diego Riesco, párroco de Ceceda, el «gran apoyo» que recibió de los vecinos y de las personas vinculadas a la localidad a la hora de hacer donaciones para arreglar el edificio de la iglesia. La parroquia de San Miguel fue reinaugurada ayer con una misa oficiada por el obispo auxiliar de Oviedo, Raúl Berzosa. Posteriormente, los asistentes disfrutaron de un pincheo en las instalaciones de la escuela.

En total, la parroquia recibió 70.000 euros con las 250 donaciones privadas de vecinos y allegados, además de 5.500 euros procedentes del Arzobispado. Según informó la junta parroquial, las reparaciones principales se centraron en el tejado, donde, entre otras cosas, se reforzó la bóveda, se cambiaron tejas y canalones y se mejoró la estructura del campanario. Además, se pintaron tanto las paredes interiores como las exteriores.

Fue hace un año cuando el sacerdote, junto con la junta parroquial, decidió que no se podían retrasar por más tiempo las obras de mejora del templo. «El tejado se encontraba en una situación lamentable, que incluso obligaba a cerrar la iglesia», explicaron. La primera opción para recaudar los fondos necesarios fue enviar a vecinos y allegados a la localidad cartas donde se les advertía de la situación y se indicaba que podían donar 300 euros.

Las personas vinculadas a Ceceda que residen fuera del concejo decidieron participar en las donaciones a través de la página web www.escabecheru.org. «Sin el apoyo de los vecinos no se habrían podido acometer las obras, ya que los presupuestos que se barajaban estaban en torno a los 98.000 euros, una cantidad muy superior a las posibilidades de la parroquia», señaló Riesco, quien añadió, emocionado, que «varios jubilados que cobran una pensión de 500 euros al mes, aportaron los 300 sin dudarlo».

Conciencia vecinal

Las obras comenzaron en mayo y finalizaron la pasada semana. «Las personas vinculadas a Ceceda sean o no religiosas, se concienciaron desde el primer momento», señaló la junta parroquial, que además destacó que «es un edificio del pueblo que no puede perderse, no sólo por el valor sentimental, sino también por el histórico.

Por su parte, el obispo auxiliar de Oviedo, Raúl Berzosa, que ayer celebraba el vigésimo séptimo aniversario de su ordenación como sacerdote por el Papa Juan Pablo II en Valencia, alabó la unión de los vecinos y los catalogó como ejemplo a seguir por la sociedad.

Además, un Berzosa exultante decidió repartir algunos rosarios entre las personas vinculadas a la iglesia de San Miguel. La sacristana Alicia Díaz, el antiguo monaguillo del templo Pedro Muntañeda y Amparo Caso, la encargada de la limpieza de la iglesia desde hace varias décadas, fueron algunos de los afortunados. El obispo tampoco quiso olvidarse de la patrona de la localidad, la Virgen del Carmen, a la que también regaló un rosario. El párroco Riesco lo colgó de sus manos.

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