«La mitad de las mujeres sufrirá fracturas a causa de la osteoporosis»

«Cuando una persona mayor se rompe un hueso, además de que la escayolen, debe asegurarse de que los médicos investigan qué patología hay detrás, algo que nunca se hace»

A. VILLACORTAOVIEDO
Anthony Sebba, ayer, en Oviedo. / MARIO ROJAS/
Anthony Sebba, ayer, en Oviedo. / MARIO ROJAS

Uno de cada cuatro asturianos padece alguna enfermedad reumática. Lo asegura un informe de la Sociedad Española de Reumatología (SER), que refleja además que la artrosis de mano, rodilla o cadera es la más común entre las dolencias de este tipo en el Principado y que afecta al 17% de la población, más de 200.000 personas. Para tratar sobre este tipo de patologías y alertar de las falta de profesionales en una región que envejece sin pausa, la SER celebró ayer en Oviedo su III Simposio de Espondiloartritis, que tuvo como estrella invitada a Anthony Sebba, una autoridad internacional en Osteoporosis. Originario de Ciudad del Cabo, ejerce e investiga al frente de su equipo en Tampa (Florida), donde también imparte clases en la Universidad.

-De entre todas las especialidades médicas, ¿por qué Reumatología?

-Porque es un muy reconfortante recuperar a las personas de su dolor y la Reumatología es una especialidad que restaura el confort y la calidad de vida de los pacientes.

-Una especialidad desconocida que abarca un gran número de patologías muy distintas.

-Así es. Desde las de tipo inflamatorio hasta las autoinmunes, aunque todas tienen como nexo que se refieren al aparato locomotor. Por ejemplo, hay más de cien tipos de artritis, algunas muy infrecuentes. Y las patologías más frecuentes, como la artrosis común, la que afecta a las personas mayores, es tratada normalmente por el médico de familia. Por lo tanto, no es de extrañar que la gente se confunda.

-¿Cuál es la más incapacitante?

-La artritis reumatoide, que puede llegar a dejarte en una silla de ruedas, una situación que, no obstante, con los tratamientos que hay ahora, resulta extrema. Aunque sí es verdad que necesita un manejo muy intensivo de los pacientes.

-Usted se ha especializado en Osteoporosis, una de las patologías que mejor se previenen, dice. ¿Qué se puede hacer para evitarla?

-Lo más recomendable es que las chicas, a partir de la pubertad, empiecen a tomar vitamina D y un aporte de calcio adecuado. Y otro aspecto importante es identificar a las mujeres adultas con una mala densidad ósea a partir de los 50 años gracias un test de densitometría. El problema en España, por lo que me han contado, es que el número de densitómetros óseos que hay en las comunidades autónomas es muy bajo. Y además, concentrados en muy pocas ciudades y, en bastantes ocasiones, en los centros sanitarios privados.

-A falta de estos aparatos, ¿sobre qué indicios de la enfermedad hay que estar vigilantes?

-Cualquier mujer que, después de la menopausia, se cae y se rompe un hueso, lo más probable es que tenga osteoporosis. También hay que estar atentos a si nuestra madre ya tuvo fracturas y vigilar la disminución de la altura de la persona, que se produce decido a microfracturas en la vértebras. En cualquier caso: asegúrese de que tiene un diagnóstico sobre su densidad ósea, porque esa es la mejor manera de prevenir.

-¿A cuántas personas afecta esta pérdida de minerales?

-La mitad de las mujeres que ya han rebasado la menopausia tendrá una fractura osteoporética. Y la mayoría son prevenibles. El riesgo de fractura se puede reducir, al menos, a la mitad. Además de la utilización de calcio y vitamina D, disponemos ya de fármacos excelentes que resuelven el problema.

-Se trata, por tanto, de una patología eminentemente femenina.

-La gente tiende a pensar que sí, pero, a partir de los 70 años, una de cada tres facturas se da en hombres. Lo que ocurre, además, es que, como los hombres morimos mucho antes que las mujeres, no nos da tiempo a rompernos tantos huesos. Menos hombres, menos fracturas.

-Insiste en que una de las claves está en la vitamina D.

-Sí. Los rayos solares ayudan a que la piel sintetice la vitamina D, esencial para que se absorba el calcio y para hacer más fuertes los músculos, pero incluso en España, que es un país soleado, la mayoría de las personas tienen niveles insuficientes de vitamina D y necesitan suplementos. Sobre todo, las mujeres.

-En esta cuestión, ¿las asturianas están, por ejemplo, en desventaja respecto a las sevillanas?

-No. Y se lo digo yo, que vivo en Florida. Los protectores solares actúan como pantalla también para la vitamina D. Yo mismo la tomo.

-¿Alguna otra recomendación?

-Cuando una persona mayor se rompe un hueso, debe asegurarse de que, además de que le escayolan, atienden la enfermedad de fondo, la enfermedad silente, la que subyace en esa fractura. Esto es lo que nadie hace. Básicamente, porque las fracturas las tratan los traumatólogos, que no se ocupan de investigar qué hay detrás.

-Despídase con un ejemplo.

-Le hablaré de mi abuela, que sufrió una fractura de cadera y no recibió el tratamiento adecuado. De acuerdo, no murió, pero sufrió una demencia y podría haber gozado de mucha mayor calidad de vida durante los diez años que le quedaban. Aún más: sólo un 20% de quienes sufren una fractura reciben después el tratamiento adecuado.

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