Arcelor prorroga seis meses el ERE

Adapta el expediente al nivel actual de producción y en Asturias debe afectar ahora a un máximo del 19% de la plantilla

D. DE MIGUELGIJÓN.

La dirección de ArcelorMittal y los sindicatos acordaron ayer ampliar hasta el próximo 30 de junio el expediente de regulación de empleo que la multinacional planteó el pasado mes de abril para toda su plantilla en España. No obstante, su aplicación no se realizará en las mismas condiciones. Pese a que hasta ahora el ERE podía afectar a un máximo del 40% de los trabajadores en línea con la caída de producción, la empresa ha decidido reducir esa cifra a la mitad. Según explicaron los sindicatos al término de la reunión, el recorte significa que en Asturias, donde la caída de producción llegó a situarse en el 38%, la regulación no podrá afectar a más del 19% de la plantilla. Además, según las mismas fuentes, la empresa se ha comprometido a realizar los ajustes en los talleres afectados directamente por la caída de producción.

Hay que recordar que el pasado mes de mayo, cuando se acordó la regulación, la empresa aceptó rebajar de forma sustancial el año de regulación previsto inicialmente. Los sindicatos pidieron entonces que el expediente durara sólo hasta el 31 de diciembre y la empresa lo aceptó, con la condición de que se procediera a la creación de una comisión de seguimiento que valorara, en su momento, la posibilidad de prorrogar el ERE, en el caso de que el mercado así lo requiriera. Algo que ha terminado ocurriendo.

Durante la reunión celebrada ayer en Madrid hasta entrada la noche, empresa y sindicatos decidieron también la apertura, a mediados de enero, de la mesa de negociación del acuerdo marco en la que se tratará como primer punto la actualización de los sueldos que fue aplazada en marzo, con el compromiso de aplicarla en 2010 en base al IPC real y con carácter retroactivo. Las centrales pedían un incremento salarial para este año por encima del IPC real e iniciaron la ronda de negociaciones reivindicando una subida de 1,5 puntos por encima del IPC. La compañía fue inflexible desde el principio en aplicar la congelación en 2009, a cambio de mostrar su disposición a negociar otros aspectos, como un nuevo plan de prejubilaciones con contrato relevo para los próximos tres años.

Más producción

En España las instalaciones del grupo funcionaron en el tercer trimestre del año a un 66% de su capacidad -mejor que la media del grupo- y de cara al último tramo del año se prevé que la capacidad sea aún mayor. Pese a todo, la dirección del grupo ha pedido «cautela», ya que la crisis económica «aún no ha finalizado» y en el caso español, sus consecuencias son más profundas por el deterioro del sector de la construcción.

La compañía prevé registrar en el cuarto trimestre del año un resultado bruto de explotación (Ebitda) de entre los 1.351 y 1.621 millones de euros, un incremento de los volúmenes de distribución y de los precios medios de venta de los productos siderúrgicos. También se prevé un incremento de los costes fijos.

ArcelorMittal ha alcanzado, antes de lo previsto, su objetivo de generar recorte de costes por valor de 1.351 millones de euros a través de reducción de gastos estructurales y fijos durante 2009 y, a finales del tercer trimestre, ya había generado ahorros de costes por valor de 1.486 millones de euros.

El grupo repartirá un dividendo de 0,75 dólares por título para el conjunto del ejercicio 2010, manteniéndose en el mismo nivel que durante el ejercicio anterior por recomendación del consejo de administración.

En las plantas asturianas, las previsiones de demanda de acero para el próximo año empiezan a ser claves para confirmar el relanzamiento de las instalaciones, que ya trabajan a unos niveles importantes tras la reapertura, a principios del pasado mes de septiembre, del horno alto 'B' de Gijón.

A punto de normalizar el funcionamiento de todas sus instalaciones, con excepción de la línea de pintura de Avilés, la multinacional del acero ha empezado a hablar incluso de retomar las inversiones, aparcadas desde finales de 2008 por los efectos de la crisis y la brutal caída de la demanda.