La ría, medio llena

El Grupo Mavea destaca la recuperación de especies, pero alerta de la pérdida de hábitat con la destrucción de marismas

ALBERTO SANTOSAVILÉS.
Varios ejemplares de ánade azul, en uno de los tramos del cauce alto de la ría, junto a la escollera del paseo entre el puente de San Sebastián y el hospitalillo. ::                             MARIETA                                                Vista general y detalle de la abundancia de hidrobias, pequeños moluscos que habitan en Zeluán y que son una de las bases de la cadena alimenticia de las aves. ::                             GRUPO MAVEA/
Varios ejemplares de ánade azul, en uno de los tramos del cauce alto de la ría, junto a la escollera del paseo entre el puente de San Sebastián y el hospitalillo. :: MARIETA Vista general y detalle de la abundancia de hidrobias, pequeños moluscos que habitan en Zeluán y que son una de las bases de la cadena alimenticia de las aves. :: GRUPO MAVEA

«La ría gana y pierde vida». El Grupo de Ornitología Mavea prefiere ver el vaso medio lleno en su balance de la situación del estuario en 2009, pero insiste en alertar de los peligros que acechan, en especial con la ampliación del puerto.

A lo largo de los últimos años, «la ría ha ido ganando vida», pero la disminución de unos problemas ha ido acompañada del aumento de otros. En el balance positivo está la reducción de vertidos por el cierre de algunas instalaciones industriales y la obligación legislativa de instalar depuradoras. «Pero ha aumentado la pérdida de hábitat. Con la destrucción de las marismas de Recastrón al construir nuevos muelles ha desaparecido la mayor parte de la comunidad vegetal halófila de la Ensenada de Llodero, al ensanchar la curva de Pachico para que pasen barcos más grandes, y ha aumentado la erosión de las dunas de Zeluán por culpa de los dragados marítimos», recuerda Mavea, que lleva más de veinte años censando las aves acuáticas de la ría.

Aún con menos espacio disponible, el grupo ornitológico asegura que «la vida es tenaz y la progresiva limpieza abre la puerta a la recolonización de organismos. Hace diez años llegaron mejillones y berberechos, sumándose muchos más invertebrados en los años siguientes».

Siguiendo la cadena ecológica, «si hay más presas (invertebrados) aumentan los depredadores (peces) y los que se los comen a su vez (principalmente aves). Un hecho destacado fue la recolonización por la nutria hace tres años».

44 tipos de aves

Para el caso de las aves acuáticas, el Grupo Mavea dispone de datos precisos. Hace diez años, la comunidad de aves acuáticas invernantes a lo largo del mes de diciembre fue de 23 especies, pero en los últimos años aumentó de forma significativa. En diciembre de 2007 hubo 34 especies, 41 en diciembre de 2008, mientras que el pasado mes de diciembre de 2009 hubo 44 especies. «Si aumentan las aves, es porque hay más comida», concluye Mavea.

Según el informe hecho público ayer, «también es espectacular lo que está ocurriendo con una especie reproductora: el ánade azulón. De este pato sólo había dos parejas nidificantes hace tres años, pero en 2007 subió a siete, en 2008 a quince, y el año pasado hubo 30. No conocemos un caso tan extraordinario en toda Asturias».

El grupo añade que «aunque en los años siguientes la vida silvestre de la ría probablemente siga en aumento por la mejoría de la calidad del agua, continuará habiendo demasiados problemas ambientales que harán que las grandes posibilidades de la ría se queden sólo en algo potencial».

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