EN DEFENSA DE LA LIBERTAD

MIGUEL ARTIMEMAIKELNAI'S BLOG

Cuando en abril del año pasado el gobierno Zapatero designó a Ángeles González Sinde ministra de Cultura, una ola de indignación y desconfianza recorrió internet. Tras Molina, esperábamos a alguien que apostase decididamente por las nuevas tecnologías y por acortar la tristemente famosa brecha digital, pero en vez de eso nos premiaron con alguien que venía de presidir la Academia de Cine. No hizo falta esperar mucho para verla en acción. El mismo mes en que fue elegida, bordeando peligrosamente la Ley de Incompatibilidades de cargos públicos, Sinde ayudó a las productoras cinematográficas a acceder a los vitales créditos bancarios.

Ojo, en internet no estamos en contra de la propiedad intelectual. Es obvio que el autor de un texto o una canción, tiene todo el derecho del mundo a lucrarse con su trabajo, exactamente igual que un albañil o un fontanero. ¿Cómo solucionarlo? Ahí es donde hace falta diálogo, innovación y buenas ideas. Lo que ya no tenemos tan claro -ni nosotros ni los jueces que hasta ahora han fallado siempre en contra de la SGAE- es que el P2P sea delito. Forzarnos a olvidar las herramientas que la tecnología pone a nuestro alcance para intercambiar las copias adquiridas legalmente es ir en contra del progreso.

El mes pasado Sinde coló en el ya famoso Anteproyecto de Ley de Economía Sostenible una disposición adicional que permitiría a una comisión de «expertos» cerrar webs sospechosas de comerciar con artículos con copyright, sin necesidad de orden judicial. Y, claro, se montó un ciber-follón impresionante puesto que vimos peligrar derechos como el de la libertad de expresión o el de la presunción de inocencia. A raíz de aquello, un grupo anónimo de intelectuales elaboró un manifiesto a favor de la neutralidad en la red que barrió la blogosfera y los medios digitales sumando suscriptores y adeptos a ritmo nunca visto.

El revuelo fue tal, que muchos fueron citados en el Ministerio de Cultura para una reunión de urgencia y se organizaron concentraciones de protesta por toda España que obligaron a Zapatero a desautorizar a Sinde afirmando que no se cerrarían webs sin orden judicial. Ahora, tras la aprobación ayer en el Consejo de Ministros de un «modificado» anteproyecto, y llegado el momento de su envío a los órganos consultivos, el escarmentado gobierno intenta tranquilizarnos dando a los jueces un plazo de 4 días para decidir si las páginas web «sospechosas» pueden -o no- ser bloqueadas. ¿Todo arreglado? No, alertados como estamos por el más que evidente sesgo gubernamental pro-lobby cultural, los internautas preferimos examinar con lupa sus pasos en defensa de lo más hermoso y defendible que tenemos: la libertad.