Aves y frío

Mavea es una organización ecologista con el objetivo de informar de muy diversos temas referentes a la situación de las aves y la naturaleza en la comarca

Ejemplos de comederos para aves/GRUPO MAVEA/
Ejemplos de comederos para aves/GRUPO MAVEA

En esta primera intervención de la que esperamos sea una larga y fructífera experiencia en LA VOZ DE AVILÉS, nos gustaría resumir los objetivos de este rincón dedicado a la naturaleza: informar de muy diversos temas referentes a la situación de las aves y la naturaleza en la comarca. Nos gustaría ayudar a que la ciudadanía se acerque a la naturaleza y ponga en valor lo mucho que se puede ver cerca de casa.

El primer tema a tratar va ser algo de mucha actualidad: el frío y los problemas que ocasiona para las aves. Es algo que esta temporada está teniendo especial importancia por la dureza, ya casi olvidada, con la que se presenta la climatología. Ya nevó en noviembre, tuvimos un par de temporales importantes y, además, Centroeuropa está pasando por situaciones realmente extremas. Esto hace que las zonas costeras cantábricas se vean literalmente invadidas por aves que huyen del frío, del norte o de la montaña.

Patos y similares, como colimbos, serretas o cercetas, se están viendo con más frecuencia de la habitual. Incluso un Eider, pato subártico que pocas veces viaja tan al sur, llegó el pasado mes de diciembre al lado del espigón situado entre la playa de San Juan y la entrada de la ría, y estos días aún continua con nosotros.

También es muy notoria la presencia, en los prados de la rasa costera y en el valle de Villa, de las Avefrías (Cigoreyas o Sirigüeyas), Chorlitos Dorados (Tordopollos) y zorzales comunes, alirrojos y reales (tordos). Como ejemplo, dos datos: poco antes de Navidad se llegaron a estimar hasta 10.000 chorlitos dorados en el área del Cabo Peñas, y en un censo realizado el día 27 de diciembre por la Ruta del Agua, en un recorrido de dos kilómetros, llegamos a contar más de 200 zorzales.

Sin falta de salir al campo, en las huertas y parques de la ciudad o sus alrededores, se hace notoria la presencia de petirrojos, mosquiteros, mitos, carboneros, verderones, jilgueros, currucas La mayoría de estas especies pueden verse casi cualquier día, muchas veces a simple vista.

Y es que, un paseo por el Parque Ferrera, por la ría, por la zona de Miranda, El Caliero o San Cristóbal, es realmente entretenido a poco que nos fijemos en estos pequeños pajarillos. Si nos pica un poquito la curiosidad, unos pequeños prismáticos pueden ayudar a reconocerlos.

Podemos ayudarles

Y también podemos hacer algo por ellos. ¿Cómo? Pues instalando sencillos comederos, en huertas y jardines, para hacerles un poco más fácil la búsqueda de alimento, especialmente en los periodos más fríos.

En Gran Bretaña están muy extendidos y son fáciles de encontrar en las tiendas, pero en España es bastante más complicado. De todas formas, son fáciles de construir de forma casera, como lo son los mostrados en la foto.

¿Qué podemos ponerles para comer? Normalmente se utiliza un puding, que es muy fácil de hacer en casa con un simple molinillo. Los ingredientes a utilizar pueden ser variados, como por ejemplo cacahuetes o pipas de calabaza peladas (sin sal), granos de arroz, migas de pan, manzana, semillas, etc. Para darle un poco de untuosidad a la mezcla, podemos añadir un poquito de margarina o una cucharada de miel, aunque la manzana suele darle ya algo de consistencia. Los recipientes a usar pueden hacerse con material reciclado: vasitos de yogur, natillas y similar o latas pequeñas planas de conservas.

Instálalo lejos del suelo, para que los gatos y las ratas no accedan a él.

Las carboneros disfrutarán especialmente de las riestras colgantes, que se preparan atravesando con aguja e hilo un puñado de cacahuetes.

Cuéntanos tus experiencias con comederos en el e-mail coordinacion@mavea.org.