Los indignados del 15M se manifiestan contra los partidos mayoritarios

"PSOE, PP la misma mierda es" ha sido una de las consignas más coreadas

EFE,GIJÓN
Los indignados del 15M se manifiestan contra los partidos mayoritarios

Cientos de personas del movimiento de indignados del 15M se han manifestado hoy en Gijón en contra de la reforma laboral, los recortes en el sector público y de los partidos políticos mayoritarios

"PSOE, PP la misma mierda es", ha sido una de las consignas más gritada por los manifestantes que esta tarde recorrieron las calles de la ciudad, entre la plaza del Humedal y el Ayuntamiento.

La protesta, que se desarrolló sin incidentes con las fuerzas de seguridad, había sido convocada en rechazo de las políticas de ajuste de la economía impulsada por el Gobierno Nacional, y de los partidos políticos y sindicatos mayoritarios, ante las próximas elecciones autonómicas en Asturias.

Una pancarta con la leyenda 'Contra los ataques del capital Llucha y solidaridá' ocupó la cabeza de la marcha que avanzó por las calles del centro de la ciudad en un recorrido de sentido contrario al tradicional de las manifestaciones políticas y sindicales.

En la Plaza Mayor se leyó un comunicado en el cual se reivindicó la educación pública laica, una moratoria del pago en las hipotecas para las personas de bajos ingresos, alquiler de viviendas con precios menores al 30 por ciento de los ingresos y que los bancos saquen al mercado de alquiler los pisos que han embarga.

El movimiento del 15M en Asturias se ha posicionado a favor de la huelga general en contra de la reforma laboral, aunque han criticado a los sindicatos UGT y CCOO, porque han "traicionado los intereses de la clase trabajadora".

La crisis económica "esta siendo utilizada como instrumento para amedrentar a la población con la intención de que asuma como inevitable el recorte de los derechos sociales y laborales", expresa el texto que ha sido leído en la Plaza Mayor de Gijón.

Los manifestantes también han entonado consignas contrarias al presidente del Gobierno Asturiano, Francisco Álvarez-Cascos, a quien calificaron de "fascista" y le invitaron a "irse" de Asturias.