El vertido de carburante se extiende a lo largo de siete kilómetros de costa

Un total de 56 efectivos trabajan en las tareas de limpieza de las playas carreñenses

EFE| CANDÁS

Las manchas de fuel procedentes del vertido registrado ayer en una central térmica de HC Energía en el municipio asturiano de Carreño se extienden a lo largo de siete kilómetros de costa, entre la ría de Aboño y el faro de Candás, según el responsable de Bomberos de Asturias, Jaime Martín Herrero.

Según Martín Herrero, la situación de mar en calma registrada durante las últimas horas ha evitado que las manchas se extendieran más a lo largo de litoral asturiano que ha llegado a las playas y pedreros en forma de pequeñas galletas de galipote.

El municipio, y muy especialmente los colectivos vinculados con la pesca y el turismo, se muestran muy preocupados por las consecuencias que para sus negocios tendrá el vertido, que afecta a cinco playas del concejo.

Un dispositivo de setenta operarios, incluido el personal de coordinación, se afana en la limpieza de las playas más dañadas por el vertido, que ha afectado a unos siete kilómetros de costa, según la estimación del servicio del 112. En total, son cinco las playas más manchadas por el fuel, algunas, como la principal de Perlora, Carranques, presenta especiales dificultades para su limpieza.

No se pueden llevar a pie de playa los contenedores donde se hace el acopio del chapapote que se va recogiendo del arenal y de las piedras y eso requiere de un esfuerzo añadido.

En la playa de Carranques el chapapote tiene que ser transportado en cubos, cuesta arriba, bajo el sol, hasta el lugar donde el camión ha podido depositar el contenedor.

Los operarios, vestidos con monos blancos, recuerdan a los vecinos las operaciones de limpieza de los vertidos procedentes del petrolero Prestige, hundido en 2002.

Algunos de los jóvenes que trabajan desde ayer, martes, en la limpieza de las playas de Carreño eran apenas unos niños cuando se hundió el petrolero, pero sí recuerdan ver "en la tele" a los operarios ataviados como ellos van ahora.

El vertido que se atribuye a la central térmica de Aboño ha sorprendido a algunos vecinos y visitantes del concejo, que todavía hoy acudían a la playa, toalla al cuello, en busca de un lugar donde poder bañarse.

De hecho, en algunas calas, cercanas a la capital del concejo, según algunos de estos bañistas, disfrutar del mar todavía era posible.

Pero el optimismo de estos grupos aislados de bañistas no es compartido por el conjunto de los vecinos, especialmente por los que viven del turismo y de la pesca.

Los pescadores tiene su puerto base cercado por un cordón dispuesto de lado a lado del los espigones para evitar la entrada de galipote, por lo que, de momento, han dejado de lado los aparejos y no saben cuándo podrán volver a faenar.

Los hosteleros confían en los meses de julio y agosto, en ciernes, para compensar un ejercicio muy flojo el resto del año.

"Salvo los meses de verano, el resto del año es cero, ahora estábamos esperando por los turistas que no vendrán, porque en toda España se habla de este desastre", ha comentado uno de los propietarios de un bar en primera línea del puerto y la playa de Candás.

Labores de limpieza

Un total de 56 personas - 50 pertenecientes las empresas INTECO y TRAGSA contratadas por HC Energía y 6 operarios del Ayuntamiento de Carreño- han reanudado las labores de limpieza iniciadas ayer en torno a las 10:00 de esta mañana coincidiendo con la bajamar en las playas de La Palmera, El Traqueru, Xivares, Peña María y Carranques.

Además se han reanudado las labores de vigilancia del vertido en la mar desde tres embarcaciones de Salvamento Marítimo para controlar su evolución y otra más limpiadora de restos sólidos mientras que el helicóptero de Bomberos de Asturias sobrevuela la zona para controlar desde el aire la situación.

Según Herrero, gran parte de los vertidos que llegaron a la costa ayer ya han sido retirados por los equipos de limpieza que trabajaron anoche hasta las 22:00 horas aunque a primera hora de esta mañana se observaba en playas y pedreros una cantidad similar a la retirada en las horas posteriores al accidente.

A su juicio, todavía es prematuro estimar cuanto tiempo requerirán las tareas de limpieza que hasta ahora se circunscriben exclusivamente a los arenales y no se han iniciado aún en las zonas de roca.

Por otra parte, la alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón, ha puesto a disposición de la Consejería de Presidencia y del Ayuntamiento de Carreño los efectivos materiales y humanos de que dispone la corporación gijonesa para colaborar en las tareas de limpieza.

Así, el jefe del Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento de Gijón, Víctor Menéndez, ha participado esta mañana en la reunión de coordinación celebrada en Candás y varios miembros de la Empresa Municipal de Limpiezas (EMULSA) se trasladarán a la playa de Aboño para ayudar en dichas labores.