El Comercio

La Granda , 26 ago .- El subdirector de la Casa Árabe, Karim Hauser, ha declarado hoy en la escuela de verano de La Granda que organizaciones terroristas como Estado Islámico son una especie de "protoestado, que vienen a suplantar en muchos casos al estado".

"Desde luego, las palabras son muy importantes, ellos quieren que se les llame así, y sin embargo sí es un protoestado ante la falta de respuesta de los estados tradicionales que no pueden brindar los servicios básicos y permitir que la juventud y la población en general tenga acceso a mejores oportunidades y mejor calidad de vida", ha explicado Hauser en declaraciones a Efe.

Este experto en el mundo árabe ha puesto el ejemplo de la política sectaria de los sucesivos gobiernos de Iraq, que ha excluido a buena parte de la población suní después de la guerra "y les ha dejado con una serie de reclamos que Estado Islámico viene a reivindicar, y conquistar corazones y mentes".

"Además tienen realmente las finanzas bien, recursos y una organización jerárquica bastante bien estructurada", por lo que también es posible que se le pueda considerar como un "preestado": "Ahora mismo está hecho todo un revoltijo, pero llevan un adelanto sobre otras instituciones y tienen bastante claro cómo están las cosas en el terreno".

La Casa Árabe, con sede en Madrid y en Córdoba, tiene como misión principal "mejorar las relaciones y establecer y construir puentes entre el mundo árabe y España".

Karim Hauser ha participado con una ponencia sobre actores estatales y no estatales en Oriente Medio, en el seminario organizado por la escuela de verano de La Granda con el título de "Los graves riesgos de los conflictos actuales de base religiosa".

La situación actual "no es nada halagüeña" en cuanto a la percepción que se tiene del mundo árabe "porque hay pocos ejemplos positivos que tengan un impacto mediático".

"Hay algunos casos en la moda, algunos cineastas o algún premio de literatura, pero, en principio, en la actualidad no se está pasando por un buen momento", ha explicado Hauser.

La llamada "Primavera árabe", que fue un momento "particularmente esperanzador para muchos ciudadanos de la región", se ha terminado por convertir "en una pesadilla" sobre todo en países como Siria, Irak, Yemen o Libia.

Incluso en Egipto, "donde no hay una guerra civil pero la represión ha tomado una dimensión muy preocupante para los derechos humanos de la población".

"En definitiva, sí que es un mal momento, el tejido social está muy deteriorado, la polarización se ha incrementado y los medios de comunicación, desde luego, no han contribuido a mejorar o establecer puentes entre los pueblos", ha declarado el subdirector de la Casa Árabe.