El Comercio

Oviedo, 13 jul (EFE).- La presidenta del PP de Asturias, Mercedes Fernández, ha asegurado que la "descarbonización exprés" que se plantea desde el Ejecutivo central fue también objeto del "pacto oculto" para conseguir que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, consiguiese ganar la moción de censura contra Mariano Rajoy.

"Que Sánchez sea presidente no salió gratis. Hubo una negociación opaca y se pactó también la descarbonización que llevó a que se nombrase a la ministra que se nombró, la del cierre de las térmicas y la que está en contra del carbón", ha señalado Fernández al intervenir en el pleno monográfico que sobre transición energética se celebra hoy en el parlamento asturiano.

Según Fernández, en los parlamentos hay que decir las verdades del barquero y en este caso es que "fue un trueque para que Sánchez culmine su obsesión de llegar a La Moncloa".

Por eso, según Fernández, ella y su partido son escépticos ante la posibilidad de que haya una vuelta atrás en las propuestas lanzadas por Ribera, de la que ha dicho que hasta ahora sólo ha demostrado que sirve para encarecer la factura eléctrica.

No obstante, ha pedido al presidente que "en la rectita final de su mandato" tenga el ánimo de defender a Asturias "sin prestarse a la simulación y la política blanda" ante el Gobierno central, y que ahí tendrá el apoyo del PP.

El portavoz de Ciudadanos, Nicanor García, también ha coincidido con la dirigente popular que en que "hay un precio a pagar" por los pactos alcanzado en Madrid y que en él se incluye la cuestión del carbón y las térmicas.

Tras afirmar que hay un problema "con la temeridad del Gobierno central" al hacer anuncios como el del cierre adelantado de las térmicas, ha reconocido que el parlamento asturiano se ha visto hoy que hay un consenso básico "sobre que el cambio es inevitable, pero que debe hacerse de forma justa, negociada y teniendo en cuenta a los territorios".

Asimismo, ha asegurado que el problema en Asturias no se va a solucionar sólo con compensaciones económicas, sino con políticas activas de generación de empleo.

Sobre esta cuestión, el portavoz de IU Gaspar Llamazares, ha señalado que la transición energética requiere de tiempo y programación para favorecer la aparición de nuevos sectores.

Llamazares ha aprovechado su intervención para hacer un llamamiento al resto de grupos parlamentarios para conformar, por encima de los agravios, una posición común para defender una tesis que no es mayoritaria en el resto del país.

"Hay que buscar alianzas en esta Cámara y otros territorios", ha subrayado el portavoz de IU, que se ha mostrado pesimista ante los planes avanzados por el Ejecutivo central y que, en su opinión, cada semana que pasa van a peor por parte de una ministra que hace una interpretación unilateral de los acuerdos de París, "que no pasan por la transición sino por la ruptura".

Desde Podemos, Lorena Gil también ha apostado por la creación de ese frente común "que defienda una transición justa, que mantenga el empleo, que luche contra la corrupción y que responda a los intereses de toda la ciudadanía".

La parlamentaria de la formación morada ha hecho especial hincapié en que es preciso garantizar que no se pierden empleos en las cuencas y territorios afectados y que para eso es preciso afrontar el problema "con perspectiva, coraje y sin improvisaciones".

En su opinión, hay que dejar atrás discursos y prácticas que no han funcionado como se ve en el hecho de que en la última década las cuencas han perdido el 11 por ciento de población y el paro se ha incrementado un 36 por ciento.

Tampoco puede permitirse, según Gil, una transición energética que se reduzca a un calendario de cierre de térmicas porque ésta "tiene que hacerse con la gente dentro y porque no puede ser que la contaminación y la crisis se queden en Asturias y se deslocalicen los empleos".

El presidente de Foro, Pedro Leal, ha recordado que mientras en Alemania siguen apostando por el carbón el Gobierno español pretende acelerar el cierre del sector sin tener en cuenta los empleos.

Leal, que ha alertado de que si se cumplen estos planes se va a penalizar al sector industrial y favorecer las deslocalizaciones, se ha preguntado "de qué servirá el sacrificio de los asturianos si otros países como China, Estados Unidos o la India no hacen esos esfuerzos".