El Comercio

Bilbao, 13 jul (EFE).- Una investigación llevada a cabo por el grupo de Ecotoxicidad Animal y Biodiversidad de la UPV/EHU, en colaboración con la Universidad de Vigo, ha planteado el umbral ecológico máximo de contaminación por metales de los ríos para la supervivencia de 10 grupos de macroinvertebrados acuáticos.

Según ha informado hoy la UPV/EHU, el estudio, que ha sido realizado en la cuenca del río Nalón (Asturias) y se pretende hacer en ríos vascos, es el primer paso para incorporar en los planes hidrológicos los criterios de calidad relativos a la bioacumulación de sustancias peligrosas requeridos por la UE.

La Unión Europea ha establecido el año 2021 para el desarrollo de Normas de Calidad Ambiental, y en particular para la determinación de la concentración umbral en tejido de sustancias químicas peligrosas que pueden tolerar los organismos acuáticos, con un bajo riesgo para la conservación de sus poblaciones.

La investigación llevada a cabo en cuencas mineras de Asturias ha permitido avanzar en esa labor y ha propuesto la concentración umbral ecológica para siete metales (cadmio, cromo, cobre, mercurio, níquel, plomo y cinc) y dos metaloides (arsénico y selenio).

?Seleccionamos esta zona por ser una de las áreas de la región cantábrica donde las comunidades acuáticas tienen mayor problema de exposición a metales?, ha explicado Pilar Rodríguez, miembro del departamento de Zoología y Biología Celular Animal de la UPV/EHU.

El estudio propone la concentración umbral ecológica para los 9 elementos químicos, a partir de las medidas en los tejidos de 10 taxones de invertebrados presentes en puntos de referencia, es decir, en lugares con un impacto mínimo o nulo de contaminantes, y cuyo estado ecológico fue evaluado como bueno o muy bueno.

Se trata, como comenta Rodríguez, de ?una forma novedosa de afrontar el problema de las Normas de Calidad Ambiental; primero, hemos seleccionado los puntos de referencia, y los 10 taxones biomonitores utilizados para determinar las bioacumulación de metales son aquellos que se encuentran en general tanto en las zonas limpias como en los puntos contaminados?.

Así, se ha evaluado el grado de exposición a los tóxicos que tiene cada organismo.

?Nuestra propuesta es que a partir de ese nivel de concentración de metales se active un primer nivel de alarma, ya que existiría una probabilidad de riesgo para los invertebrados fluviales?, ha afirmado.

Los datos obtenidos son aplicables a la gestión de la cuenca estudiada, la del río Nalón, si bien "su aplicación en otras cuencas del Cantábrico, incluidas las del País Vasco, es el siguiente paso y requerirá de un proceso de validación con nuevos datos de bioacumulación de metales en invertebrados de localidades de referencia y contaminadas procedentes de otras cuencas", para lo cual los investigadores buscan financiación.