El Comercio

Oviedo, 13 jul (EFE).- El presidente del Principado, Javier Fernández, ha pedido hoy el apoyo del parlamento asturiano, sindicatos, empresas y sociedad para evitar el fin de la minería el 31 de diciembre y que se pueda articular un cierre ordenado a medio y largo plazo de las centrales de carbón.

En defensa del sector mantendrá también los acuerdos suscritos la pasada legislatura con Aragón y Castilla y León, en respuesta a la necesidad de establecer alianzas con otros territorios que, especialmente, había reclamado IU ante el cierre adelantado de térmicas de carbón que planea el Gobierno central.

Esos planes, según ha reconocido Fernández en el pleno monográfico sobre transición energética que hoy ha tenido lugar en la Junta General del Principado, tendrán consecuencias "muy, muy negativas" a corto, medio y largo plazo en Asturias, pero también en el resto del país por incrementos en el precio de la electricidad y sus efectos sobre la industria.

Por eso, el presidente se ha comprometido hoy ante el parlamento, en primer lugar, a pedir al presidente Pedro Sánchez, con quien se reunirá el día 25 de julio, que gestione ante la UE una prórroga de la actividad de las explotaciones de carbón y, en segundo lugar, que se articule "en el medio y largo plazo" el cierre de las centrales térmicas de carbón, teniendo en cuenta que éste pueda revisarse si hay innovaciones tecnológicas que permitan su continuidad.

Fernández reclamará también al Gobierno que "cese inmediatamente" las declaraciones que pueden llevar a las operadoras a no invertir en sus centrales de carbón y que se cambie la actual ley eléctrica para que la decisión última del cierre de una central de generación eléctrica esté en manos del Gobierno.

El presidente lanzó estos planteamientos ante varios trabajadores de la central térmica de Lada que Iberdrola pretende cerrar en 2020, y a los que recibió en su despacho de la Junta General al término del pleno, debate que fue seguido también por el secretario general de la Federación Socialista, Adrián Barbón.

Entre los invitados también estaban el secretario general de la Federación de Industria de CCOO, Daniel Manzano, y el secretario de Organización del SOMA-FIA-UGT, José Luis Fernández Roces, que al finalizar la sesión se mostraron satisfechos por ver una posición común entre los grupos parlamentarios, pero que también vieron falta de propuestas y exceso de reproches.

Durante el debate la presidenta del PP de Asturias, Mercedes Fernández, había criticado la gestión que los socialistas hicieron de los fondos mineros en años pasados y acusó al actual presidente Pedro Sánchez, de haber incluido en sus "pactos ocultos" para llegar a La Moncloa la "descarbonización exprés".

"Que Sánchez sea presidente no salió gratis. Hubo una negociación opaca y se pactó también la descarbonización que llevó a que se nombrase a la ministra que se nombró, la del cierre de las térmicas y la que está en contra del carbón", señaló la presidenta de los populares, cuestión sobre la que evitó profundizar el presidente.

La presidenta del PP sí que se mostró dispuesta a apoyar a Javier Fernández si "en la rectita final de su mandato" tiene el ánimo de defender a Asturias "sin prestarse a la simulación y la política blanda" ante el Gobierno central.

El portavoz de IU, Gaspar Llamares, aprovechó su intervención para hacer un llamamiento al resto de grupos parlamentarios para conformar, por encima de los agravios, una posición común para defender una tesis que no es mayoritaria en el resto del país.

En su opinión, "hay que buscar alianzas en esta Cámara y otros territorios" porque cada semana que pasa la situación va a peor con una ministra que no busca la transición energética, sino la ruptura.

Desde Podemos, Lorena Gil también ha apostado por la creación de ese frente común "que defienda una transición justa, que mantenga el empleo, que luche contra la corrupción y que responda a los intereses de toda la ciudadanía".

La parlamentaria de la formación morada ha hecho especial hincapié en que es preciso garantizar que no se pierden empleos en las cuencas y territorios afectados y que para eso es preciso afrontar el problema con perspectiva, coraje y sin improvisaciones".

Previamente, el presidente asturiano ya había avisado de que el cambio de modelo "no se puede hacer ni a corto ni a medio plazo" y de preguntarse por qué en España esa transición se tiene que hacer mucho más rápido que en otros países que contaminan más.

Para Fernández, "no será fácil, sencillo ni se hará en media hora" un cambio de modelo que exigirá también modificar hábitos sociales.

Tampoco permitirá crear empleo "de un día para otro" en las comarcas que se vean afectadas por el cambio de modelo "y decir otra cosa es mentir", ha reconocido el presidente asturiano que ha asegurado que, a pesar del cambio habido en el Gobierno central, ahora en manos socialistas, "no hay ningún cambio en la estrategia del gobierno de Asturias" en la defensa del carbón y las térmicas.

De las cuatro térmicas que hay en Asturias, dos podrían cerrar en 2020, al igual que otras cuatro de Castilla y León que se abastecen de minera de importación que entra por el puerto de El Musel que, según Fernández también podría perder competitividad.

El cierre de centrales de carbón acarreará, según el presidente, subidas de luz que afectarán también al sector industrial asturiano y de todo el país.