El Comercio

Oviedo, 13 jul (EFE).- El consejero de Educación, Genaro Alonso, ha negado hoy que el Ejecutivo asturiano haya iniciado, con el cierre de unidades, una persecución a la escuela concertada y ha achacado a la ?brutal caída de la natalidad? la pérdida de 41 aulas en la región.

Alonso ha negado que el Gobierno regional esté llevando a cabo una política sectaria y que esté persiguiendo a la enseñanza concertada, ya que entiende que ambas redes deben coexistir de un modo ?armónico?.

Sobre este asunto, ha explicado que las unidades que se han quitado ha sido por estar ?por debajo de la ratio media? establecida para mantener unidades, un criterio ?técnico y legal?.

Además, ha incidido en que no se ha actuado de un modo ?arbitrario? y que el Gobierno regional ha sido ?muy flexible y benévolo? a la hora de reducir unidades.

En este sentido, ha apuntado que colegios como el San José de Sotrondio o La Salle de Ujo ?gozaron de un año de prórroga? a pesar de no cumplir los criterios, para evitar un ?efecto traumático?.

Sin embargo, este año ya era ?sabido? que se iban a reducir unidades, y los alumnos han podido escoger plaza en el centro público o concertado que hayan deseado.

Asimismo, ha desmentido que el Principado haya creado plazas públicas para atraer a estos alumnos.

A su juicio, estas decisiones se deben a un ?tema de eficiencia y eficacia?, ya que el deber del Ejecutivo autonómico es velar por el dinero de los asturianos, por lo que no se puede mantener aulas abiertas sin alumnos.