El Comercio

Oviedo, 26 jul (EFE).- La XXV edición del Descenso del Sella Adaptado fue presentada oficialmente en un acto en el que se destacó el volumen de deportistas de la prueba, ya que serán 112 los deportistas con alguna discapacidad los que tomen la salida el próximo domingo, 29 de julio (10:00 horas), en la que ya es una cita consolidada en el calendario del deporte adaptado.

El recorrido, de unos 16 kilómetros, estará dividido en dos tramos diferenciados: uno inicial entre Arriondas y Llordón de 11 kilómetros que no tendrá carácter competitivo, y otro final de 5 kilómetros que llevará a los participantes desde el punto de avituallamiento en La Uña hasta la meta situada en el puente de Feve de Llovio (Ribadesella), que sí será competitivo y definirá el resultado de la prueba.

Participarán deportistas de toda España, 74 con discapacidades de Clase A y 34 de Clase B -lesiones medulares-, y lo harán en dos categorías diferenciadas en función del nivel de lesión y en piragüas de K2 diseñadas especialmente para la prueba por la Escuela Asturiana de Piragüismo.

Durante todo el recorrido monitores de esta misma escuela acompañarán a los inscritos con el fin de agruparlos y señalizar los trayectos más seguros para el desarrollo de la prueba.

Precisamente la Escuela Asturiana de Piragüismo será la galardonada en esta edición con la "Mención Especial" del descenso adaptado, que reconoce la labor que esta entidad lleva haciendo desde 1994 para que "personas con discapacidad física bajaran y disfrutara del Sella".

Esta prueba, pionera en España en lo que a piragüismo adaptado se refiere, está organizada por la Federación de Deportes para Personas con Discapacidad Física del Principado (FEDEMA), y cuenta con el apoyo y colaboración de numerosas entidades y patrocinadores como la Federación de Piragüismo asturiana, la entidad bancaria Liberbank o los ayuntamientos de Parres y Ribadesella.