El Comercio

Oviedo, 12 oct (EFE).- El Fondo Asturinao para la Protección de los Animales (FAPAS) ha denunciado que suelos contaminados por arsénico que en su día albergaron una escombrera y una balsa de cianuro de la mina de oro de Boinás, en Belmonte de Miranda, están siendo actualmente utilizados como pastizales para el engorde del ganado.

La situación ha sido denunciada por el colectivo ecologtista ante el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Comandancia de la Guardia Civil en Oviedo, quienes han trasladado la denuncia a la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia del Principado.

Según el FAPAS, análisis realizados por este colectivo en un laboratorio privado reflejan que la concentración de arsénico en la zona donde pasta el ganado es de 78 miligramos por kilo, el doble del nivel de referencia que establece como tope la normativa asturiana.

En total, son unas 250 hectáreas de las escombreras de la mina de oro de Boinás las que están siendo utilizadas como pastizal para la cría de ganado.

Además, según el FAPAS, el talud de la balsa de cianuro de la mina, que en su día habían reforestado para mejorar la calidad del hábitat y el tránsito de los osos pardos, ha sido talado en su práctica totalidad para ser utilizado como pastos.

FAPAS ha solicitado una valoración de esta situación al Grupo de Toxicología de fauna silvestre del IREC, instituto vinculado al Consejo Superior de Investigaciones Científicas del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.

Según los ecologistas, los técnicos reconocen que la exposición del ganado a la contaminación por metales y metaloides supone un riesgo para la salud de los animales, que pueden sufrir sus efectos tóxicos; y un riesgo para la salud humana derivado de la acumulación de los metales tóxicos en la carne y las vísceras.