El Comercio

Oviedo, 10 nov (EFE).- Los intoxicados con mercurio permanecerán en huelga de hambre mientras Asturiana de Zinc (Azsa) no pague las facturas médicas pendientes del último año y medio, unos 5.000 euros, y no cumpla el punto cuarto del protocolo firmado entre trabajadadores y la empresa que conllevaba una atención médica especializada vitalicia.

En declaraciones a EFE, Víctor Calota, que permanece con Carlos Martínez y David Román, acampado en huelga de hambre frente a la fábrica de San Juan de Nieva, ha asegurado que no se moverán hasta que Azsa cumpla lo acordado.

Estas tres personas representan a los 49 trabajadores de la empresa Ingeniería Montajes Norte (IMSA) que realizaban en diciembre de 2012 tareas de mantenimiento en la planta de tostación de Azsa, donde fueron expuestos a mercurio y otros metales pesados, que con el tiempo les ha ido acarreando graves dolencias.

Calota ha dicho que la abogada del colectivo está estudiando el convenio que le fue entregado ayer en una reunión con el gerente del Servicio de Salud del Principado de Asturias (Sespa), José Ramón Riera, para, a través de la mutua aseguradora Fremap, sean atendidos por un servicio multidisciplinar en el HUCA con todas las garantías.

Ha señalado que muy probablemente el próximo lunes se realice la firma de este convenio pero, ha subryado, que en ningún caso dejarán la huelga de hambre.

Calota ha explicado que cuando lleven 21 días otros tres compañeros les vendrán a sustituir con el fin de poder reposar y recuperarse para dentro del mismo plazo de tiempo volver a la tienda frente a la empresa.