El Comercio

Oviedo, 7 dic (EFE).- El Real Oviedo se enfrenta a la UD Almería en el Carlos Tartiere y lo hace con el objetivo de sumar por cuarto partido consecutivo, logro que tendrá que conseguir sin las seis bajas del primer equipo y con el refuerzo que suponen los jugadores del filial y el nuevo fichaje, Omar Ramos, que entra en lista.

El conjunto carbayón quiere dejar atrás las malas sensaciones, al menos en lo que a resultados se refiere, y afronta un nuevo partido como local con el objetivo de sumar de tres frente al Almería tras lograr sumar fuera de casa en su última salida ante Las Palmas.

Los azules, que se impusieron en casa al Sporting y al Reus en las últimas citas en Oviedo, quieren confirmar su fortaleza en el Tartiere y para ello deben ganar a un Almería al que reciben con los efectivos justos.

El técnico, Juan Antonio Anquela, no tocará el dibujo -con cinco atrás- pero sí tendrá que afrontar al menos un cambio forzoso en el centro de la defensa, el de Christian tras ver la roja ante Las Palmas, y eso abre las puertas del once a Carlos Martínez, que podría convertirse en tercer central.

Las novedades en la lista pasan fundamentalmente por la entrada de Omar Ramos, que fichaba a principio de semana por el club azul y que entra en la convocatoria pese a llevar meses de inactividad tras entrenar con normalidad con el equipo y haberlo hecho por su cuenta estos meses atrás.

Junto con la entrada del tinerfeño está la novedad también de Javi Mier, centrocampista del filial que entra en lugar de Boateng, que se cae por molestias y se une a los otros cinco lesionados del equipo en el capítulo de bajas: Forlín, Joselu, Berjón y Carlos Hernández.

Respecto al rival, Anquela advirtió de que es un equipo vertical, que sabe lo que hace y que tiene "muchas armas y muy variadas", por lo que quiere que su equipo se muestre "competitivo y ambicioso".