El Comercio

Oviedo, 20 dic (EFE).- Un equipo internacional de investigadores han diseñado un nuevo filtro con nanotecnología que bloquea la luz nociva y la convierte en beneficiosa para la retina, un hallazgo que representa el primer paso hacia una gafa terapéutica.

La investigación, que ha sido publicada por la revista científica Optical Materials, ha sido realizad por el Instituto Oftalmológico Fernández-Vega (IOFV), la Fundación de Investigación Oftalmológica (FIO), el Instituto Tecnológico de Materiales de Asturias (ITMA) y la Universidad de Oxford.

En un comunicado conjunto, las instituciones asturianas han explicado que la luz azul sin filtrar interacciona con ciertos pigmentos presentes en la retina y puede llegar a dañarla.

Por el contrario, la luz roja estimula los tejidos y tiene el potencial de contrarrestar esos daños.

Por ello, los investigadores se plantearon la hipótesis de que modular las cantidades de luz roja podría ser beneficioso para ciertos pacientes con glaucoma, degeneración macular asociada a la edad (DMAE) o retinopatía diabética.

El doctor Amador Menéndez, científico de ITMA y autor principal del artículo, ha explicado que el uso de filtros no es nuevo en oftalmología, aunque hasta la fecha se hacía uso de filtros puramente absortivos (que bloquean la luz y la pierden en forma de calor) o cristales fotónicos (que reflejan luz de ciertas longitudes de onda).

Con este nuevo tipo de filtros - conocidos como filtros luminiscentes - se consigue una redistribución espectral de la luz con un potencial doble efecto: neuroprotector (al bloquear la nociva luz UV-azul) y terapéutico (al proporcionar cantidad extra de luz roja-IR cercana, que estimula la regeneración de las células de la retina)", ha destacado el experto en nanofotónica.

Este filtro podría incorporarse a una gafa para ejercer efectos neuroprotector y terapéutico y sin alterar significativamente la calidad de la visión.

El oftalmólogo e investigador Andrés Fernández-Vega ha añadido que esta investigación nace con la idea de ofrecer una ayuda de valor añadido a los tratamientos actuales y ha apuntado que la aplicación futura más directa es su uso en lentes oftálmicas.

Las investigaciones se han llevado a cabo en el marco del proyecto "Retineta: Desarrollo de nanomateriales luminiscentes para neuroprotección y nanoterapia de patologías en un modelo experimental de daño retiniano por luz", financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad, dentro del Programa Retos-Colaboración.