El Comercio

Oviedo, 17 may (EFE).- El presidente del Principado, Javier Fernández, ha reclamado este viernes que Europa "no pise más de la cuenta el acelerador" en el proceso de descarbonización para no aumentar la desventaja que ya sufre la industria europea, sometida a un "triple dumping social, fiscal y ambiental".

"Las prisas locales en un asunto global no son aconsejables", ha afirmado el jefe del Ejecutivo asturiano tras señalar que hay que "estar alertas y controlar bien la velocidad" con la que Europa se lanza a liderar la lucha contra el cambio climático y que afronta con una "especie de carrera para acortar los calendarios".

El presidente autonómico ha incidido en que no puede callar antes las consecuencias que una transición ecológica exprés puede tener para la industria asturiana y ha reiterado que ésta debe abordarse de forma progresiva, sin dejar atrás a trabajadores industrias o territorios.

En este planteamiento ha coincidido con el presidente de EDP, Manuel Menéndez, y con el presidente de la patronal asturiana, Belarmino Feito, con quienes ha protagonizado la apertura de la jornada "Movilidad sostenible y autoconsumo" que, organizada por el Club Español de la Energía, se celebra este viernes en Oviedo.

Sin embargo, Fernández también ha querido dejar claro que pese a esas demandas Asturias no es una comunidad negada al cambio y como ejemplo ha citado algunas de las políticas que lleva a cabo para promover el autoconsumo o la movilidad sostenible asociada a la electricidad y el gas.

Asturias dispone actualmente de casi un centenar de puntos públicos de recarga, 14 de ellos de recarga rápida, el diez por ciento de los que hay instalados en todo el país,

"Sobre nuestra voluntad no pueden quedar dudas", ha afirmado Fernández antes de destacar que Asturias lo que reclama es "el tiempo necesario para alcanzar el futuro, que la prisa por decretar el porvenir a golpe de calendario no arrase el presente".

En todo caso, y a pesar de las incertidumbres económicas, tecnológicas o ambientales que genera el calentamiento global, el presidente ha señalado que la decisión de los ritmos y qué y cuanta naturaleza debe preservarse es una decisión política siempre difícil de tomar.

Para el presidente de EdP, el mundo se encuentra inmerso ya en una transición energética "irreversible y como tal hay que asumirla", pero, al igual que Fernández, ha avisado de que debe ser "un proceso justo y solidario con las personas y comarcas afectadas por las tecnologías que se verán aparcadas en este proceso".

En este proceso, Edp tiene previsto alcanzar el año 2030 con el 90 por ciento de su electricidad generada con renovables, entre ellas, la producida con 4 millones de paneles fotovoltaicos y con una reducción de igual porcentaje en las emisiones respecto a 2005.

Menéndez ha añadido que el autoconsumo será también uno de los grandes protagonistas de esta transición, al igual que la movilidad con vehículos eléctricos, y que en este proceso debe conseguirse una adecuada relación entre costes y beneficios, así como un precio competitivo de la electricidad.

Feito, igualmente ha defendido una transición ecológica justa para Asturias "que preserve la competitividad de su industria, que es el corazón económico del Principado", y para eso, ha añadido, hace falta un coste energético "predecible, estable y competitivo".

Ha afirmado que se trata de un proceso inevitable para preservar el medio ambiente en el planeta, pero que no puede llevarse a cabo a cualquier precio, sino de forma ordenada y teniendo en cuenta las particularidades de Asturias.

El presidente de la patronal asturiana se ha mostrado convencido de que hay margen de tiempo para actuar sobre el coste de la energía y llegar a precios competitivos.