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«En Londres hay trabajo 'asgaya'»

Toni y Nora, en una calle de Londres. /
Toni y Nora, en una calle de Londres.

viven en la capital británica. Esta pareja de artistas disfruta de la vida en «un lugar con oportunidades por un tubo» para un músico y una actriz

AZAHARA VILLACORTAGijón

Antonio Tamargo, Toni, ama la música. «Siempre compaginé las clases con los estudios de flauta travesera en el Conservatorio». Hasta que, a los 12 años, cambió la flauta por el rock and roll. «Y,nada mas terminar la PAU, hice un curso de formación profesional en Técnico Superior de Sonido. Terminé el grado y mi profesor de batería me había comentado que se iba a ir a estudiar a Londres».Así que en la capital británica se plantó este ovetense del 92 hace sietes meses.

Nora Moles cuenta que a ella le extirparon «el sentido patriótico» cuando nació y que se pasó los primeros y 21 años de su vida haciéndole caso a la cabeza, pero que ahora que ya ha cumplido 22 obedece a su corazón, que ama el teatro y, por él, acaba de aparcar Ingeniería Electrónica.«Veo el mundo como una bola redonda llena de cosas maravillosas que descubrir y España no satisface mis deseos, así que ¿qué mejor plan que salir a ver qué ofrece la vida fuera?», se dijo hace tres meses. Y esta actriz que pasó su infancia en Colloto hasta que se mudó con su familia «a una maravillosa casa de madera en Faro» se marchó «en busca de nuevas experiencias, tanto académicas como vitales» y, de paso, a reencontrarse con su pareja:Toni.

«Aliamos nuestras fuerzas, dimos el salto y estamos encantados», cuentan los enamorados más creativos a ese lado del Támesis. Afincados en una habitación con jardín incluido en la zona 3, al noroeste. Yno nos quejamos, la verdad», celebra Nora, a quien no le importaría terminar okupando y que ha descubierto que la capital británica le fascina porque es muy como ella: de todas partes y de ninguna.

«Aquí hay trabajo asgaya, oportunidades por un tubo y todo tipo de entretenimiento. Si eres una persona poco social y no hablas casi inglés, Londres es tan dura como cualquier otra ciudad, pero, si te gusta el gentío y no tienes problemas de comunicación, es maravillosa». Ydice más:« Yo misma me extrañé al sentirme como en casa habiendo estado allí solo dos semanas. Ocomo diría mi madre, que también la conoce bien: Londres acoge. No te sientes fuera de casa porque esta ciudad es la casa de todos los de afuera».

En ese ambiente, Nora y Toni se quieren y crecen. Él, a la batería, perfeccionando la técnica que ya conocen bien varias bandas ovetenses como su grupo actual, AcidMess, y «conociendo a muchos músicos». Ella, «dándole al idioma con clases gratis» y currando en una empresa de catering mientras sueña con entrar en una de las grandes escuelas de teatro como LAMDA (The London Academy of Music and Dramatic Art) o RADA (Real Academy of Dramatic Art). Aunque, como además de soñar despierta, es una mujer pragmática, la de Faro tiene un plan B:«Siendo consciente de las limitaciones idiomáticas y de la dificultad del examen de acceso, barajo otras posibilidades. De momento, mis objetivos son no gastarme mis ahorros y sacarme un título de inglés necesario para entrar en la universidad».

Y, sobre todo, disfrutan del espíritu londinense. Mucho. «Porque Londres conserva una personalidad aplastante aún siendo invadida por un millón de nacionalidades», apunta ella, que cree que «en Inglaterra hay una manera de hacer las cosas, y también hay una manera de no hacerlas. Y, cuando digo esto, me refiero a su humor, sus excentricidades, el descontrol controlado, el sentido del gusto estético porque culinario poco, la amalgama de religiones, la libertad de pensamiento Es algo que se respira por aquí y parece ser que siempre se respiró».

Aunque, eso sí, «hay un par de cosas que estaría bien cambiar». Una:«Lo extremadamente caro que es. Una habitación de tamaño normal, en la zona 3, cuesta unos 650 euros al mes». Ydos:«La prensa, extremadamente sensacionalista». Los «vermús a la una, los platos de huevín de casa con patatas fritas y un buen filete, las cañas al atardecer y Torimbia en veranín, la familia, los amigos y las fiestas de prao» de su otra casa les esperan a la vuelta.