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«La reclamación de López Obrador al Rey es una cortina de humo»

Mario Menéndez Magadán en Santa Fe, una zona donde se han rodado varias películas./
Mario Menéndez Magadán en Santa Fe, una zona donde se han rodado varias películas.

Mario Menéndez Magadán vive desde 2015 en México. En julio regresa a España | «El país es un gigante dormido que empieza a despertarse», sostiene este economista gijonés que trabaja en una consultora de gestión

M. F. ANTUÑA

Tiene 29 años y una vida movidita. Mario Menéndez Magadán (Gijón, 1989) estudió Empresariales en la Universidad de Oviedo, vivió un año de Erasmus en Carolina del Norte, hizo un máster en finanzas en Madrid, trabajó en la capital y un buen día le surgió la oportunidad de volver a cruzar el charco. Y lo hizo. «Hace tres años y medio, con 26 años, estaba trabajando en Madrid y una amiga me pasó una oferta de una consultora especializada en la gestión activa del riesgo estructural de balance para proyectos en EE UU y México». Hizo la entrevista, dijo que prefería el país azteca como destino, dejó descolocados a sus entrevistadores, y allá se fue en 2015 con 26 años. «Aún recuerdo la cara de mis padres cuando les dije que dejaba todo y me iba a México poco menos que a la aventura, se pensaban que era una broma», relata.

Sostiene que el país «es un gigante dormido que empieza a despertarse». Con casi 130 millones de habitantes, solo un 70% tiene acceso a servicios bancarios y es además una sociedad muy consumista. Dicho lo cual: «Los tipos de referencia son bastante más altos que en Europa, luego los bancos están invirtiendo cada vez más en el país y todas las empresas en general». Así que es un buen lugar para trabajar. También por otras razones: «Aquí adquieres responsabilidad más rápido, aprendes a gestionar equipo y sacarte las castañas del fuego por ti mismo», afirma. Añade que los proyectos son más largos en el tiempo y en equipos y personas, y eso tiene pros y contras. «Te permite crecer más rápido, aunque a veces es un poco estresante».

Lo bueno de vivir en un país como México es que a dos horas de avión hay una playa caribeña al este, un desierto al norte o una selva al sur. «Las posibilidades de viajar son increíbles», apunta. Hay mariachis, museos, actos culturales... Pero es también un país de contrastes: «Puedes ver a gente con chófer y escolta y al lado una persona mendigando».

Claro que el tráfico es un horror, las carreteras son malas y la seguridad es un hándicap. «La gente hace menos vida en la calle y más en centros comerciales o dentro de las urbanizaciones, auténticas jaulas de oro».

Sostiene Mario que los mexicanos son gente excepcional, «todo corazón», que aceptan bien al extranjero, son colaboradores, tienen capacidad para adaptarse y una gran cultura del emprendimiento. «No es raro encontrar a gente joven de casi todas las clases que han emprendido su negocio, sin duda algo que nos falta en España». Aunque, a veces, también pecan de conformistas y les falta espíritu crítico.

Obvio es que la familia, los amigos y la comida lideran su listado de añoranzas, pero hay más: «Ir caminando a los sitios, el estilo de vida de España, aquí lo común es agarrar un Uber, irte a la puerta del restaurante y volverte a tu casa, no tienen cultura de simplemente tomarte algo en la barra o en una terraza».

Hay muchas similitudes, pero también una cierta distancia. Es todo un océano lo que le separa de Asturias, del Sporting - «verlo en Segunda es todo un reto»-, aunque la taberna de Miguel siempre está abierta a la sidra y al cachopo. «El bueno de Miguel nos dejó hace nada, pero esperemos que siga siendo el centro de reunión de la comunidad asturiana de Polanco por mucho tiempo».

Son muchos los asturianos, se advierten las raíces españolas en un país que anda estos días de polémica. Mario también tiene su propia interpretación de las palabras de López Obrador: «Lo ha utilizado como cortina de humo, ya que la lucha contra el robo de combustible no solo no ha funcionado, sino que encima ha ocasionado una mayor violencia -este está siendo el inicio de año más violento de la historia-. Además tiene todo el lío montado con la deuda monstruosa de PEMEX y no ha conseguido ganarse a los inversores, lo cual ha generado mucha incertidumbre», afirma. Pronto vivirá las polémicas a este lado del mundo. En julio vuelve a España.