A golpes en la Residencia Mixta de Gijón

A golpes en la Residencia Mixta de Gijón

"Así nos trata este Gobierno socialista", denunciaron mientras los agentes procedían a la identificación de los sindicalistas Juan Manuel Martínez Morala y Nicanor González

AZAHARA VILLACORTAGijón

Una rueda de prensa convocada por la Asamblea de Trabajadores de Establecimientos Residenciales de Ancianos de Asturias (ERA) en el vestíbulo de la Residencia Mixta de Gijón y respaldada por 16 colectivos, partidos y sindicatos acabó a golpes, con una persona en Traumatología por lesiones en una pierna y con la intervención de la Policía después de que la Gerencia del centro pusiese a la puerta a tres vigilantes privados que, con una actitud chulesca, trataron de impedir el acceso al centro de los convocantes, pero también de los familiares de los residentes y de los propios trabajadores del centro, según denunciaron los trabajadores, que llevan semanas de protestas contra la privatización de servicios y en defensa del empleo público.

Así nos trata este Gobierno socialista, denunciaron mientras los agentes procedían a la identificación de los sindicalistas Juan Manuel Martínez Morala y Nicanor González.

Por su parte, la Gerencia del ERA acusó a "varios miembros del comité de empresa" de "facilitar el acceso a las instalaciones de un grupo de personas ajenas a la residencia, al ERA y a sus órganos de representación de trabajadores y de ocupar por la fuerza las dependencias". Como consecuencia, según señaló la Gerencia a través de una nota de prensa, se produjeron unos "incidentes" que ha condenado.

"Sin contar con la necesaria solicitud previa de uso de espacios a la dirección de la Residencia Mixta, ni del visto bueno de la Gerencia del ERA para la convocatoria de una rueda de prensa, algunos miembros del comité de empresa forzaron el control de acceso del centro y anunciaron su intención de celebrar una asamblea en zonas de la residencia no habilitadas para el ejercicio de los derechos sindicales, negándose a abandonar el lugar durante cerca de una hora", han explicado desde el ERA.

"La Gerencia del ERA reitera su rechazo ante unos hechos que interrumpen la vida diaria y la tranquilidad de los residentes, entorpeciendo la obligada atención a los usuarios y la normalidad del centro", concluye su versión.