Un bañista de 70 años muere ahogado en la playa de Luanco

Según los testigos, César C. F., natural de Oviedo aunque vecino de Peroño, dio unas brazadas en el agua «y quedó paralizado»

E. C. GIJÓN.

Primera víctima de la temporada de playa en Asturias. Un bañista de 70 años murió ahogado ayer por la tarde en la playa de Santa Marina, en Luanco. Los hechos se produjeron alrededor de las ocho. César C. F., residente en el barrio de Peroño, aunque natural de Oviedo, se acercó en bicicleta al lugar conocido como la ramblona para disfrutar de un baño. Según relataron algunos testigos, tras zambullirse en el agua y dar unas brazadas, «se quedó paralizado», lo que no pasó inadvertido para las personas que se encontraban en la zona. Entre ellas, siempre de acuerdo con el relato de algunos testigos, se encontraba un agente de la Guardia Civil que fue el que tomó la iniciativa de rescatar al hombre del agua, ya que el servicio de salvamento había finalizado ya a las siete y media de la tarde y no había socorristas en el arenal.

Fue un particular el que llamó al Centro de Coordinación de Emergencias 112-Asturias para relatar que varios bañistas habían sacado del agua a una persona con síntomas de ahogamiento, pero que se encontraban en una zona de piedras y necesitaban ayuda para sacar al afectado de allí.

Hasta el lugar se desplazó un equipo de atención primaria de Luanco con la ambulancia de soporte vital básico y el equipo médico de la UVI-móvil de Avilés. Paralelamente, y mientras llegaban los sanitarios al lugar, uno de los médicos de la sala, en comunicación con el alertante comenzó a darle instrucciones para que llevase a cabo las maniobras de reanimación cardiopulmonar.

Además, el Servicio de Emergencias del Principado de Asturias activó una dotación de bomberos con base en el parque de Avilés por si fuera necesaria su intervención. Finalmente, no lo fue ya que los propios agentes de la Policía Local lograron sacar al afectado de las rocas donde se encontraba.

Los servicios sanitarios que se desplazaron al lugar no pudieron hacer más que verificar el fallecimiento del jubilado ovetense.

La Guardia Civil se hizo cargo de los trámites para proceder al levantamiento del cadáver, al que se le practicará la autopsia.