Los hospitales asturianos cierran este verano 228 camas, la mitad que en 2013

Boxes de Urgencias del Hospital de Arriondas. /
Boxes de Urgencias del Hospital de Arriondas.

En el nuevo HUCA aún hay tres plantas pendientes de apertura y en el Álvarez-Buylla, abierto hace dos meses, hay otra unidad cerrada

LAURA FONSECAGijón

Los hospitales asturianos cerrarán este verano menos camas pero no porque el Servicio de Salud (Sespa) haya decidido incrementar o mantener la actividad estival, que tradicionalmente se ve mermada debido a las vacaciones del personal y a las escasas sustituciones, sino en gran medida por los procesos de apertura vividos en Mieres, con el Álvarez-Buylla, y en Oviedo, con el HUCA. Estos dos centros hospitalarios, que echaron a andar entre mayo y junio, respectivamente, han acordado reducir el volumen de camas que habitualmente dejaban fuera de servicio durante julio, agosto y septiembre. El HUCA y Mieres están iniciando su actividad y aún no están totalmente operativos. De hecho, en La Cadellada, en Oviedo, aún quedan pendientes de abrir tres plantas de hospitalización.

Según datos facilitados por el Sindicato de Enfermería (Satse), durante los meses estivales, los hospitales asturianos cerrarán 228 camas. Son menos de la mitad del pasado año, cuando el Sespa cerró unas 500 plazas, de las que 230 correspondieron al Hospital Central. El San Agustín, en Avilés, y Cabueñes, en Gijón, son los centros sanitarios que mayor número de camas y de plantas cerrarán. El primero ha clausurado temporalmente dos plantas de ingresos (68 camas), además de otras 11 plazas de la unidad de corta estancia. A esto se suman 34 camas que llevan ya tiempo sin recibir enfermos y que el Satse no ha querido contabilizar por tratarse de un cierre que no solo afecta a la época de verano.

Habitaciones triples en Gijón

En Gijón, el Hospital de Cabueñes inició julio con una planta (la séptima par) fuera de servicio, lo que afectó a 28 camas, pero el pasado fin de semana el cierre se extendió a otra unidad: la tercera planta par (otras 28 plazas). El Satse denunció que el pasado martes el hospital gijonés tenía tres habitaciones en las que tenían que convivir tres enfermos, uno de ellos con cama supletoria, además de otras once habitaciones individuales convertidas en doble. Ayer, la familia de un gijonés que sufrió un infarto aseguró que el paciente tuvo que ser derivado a Langreo ante la falta de camas en Cabueñes, que mantiene cerradas dos plantas «con la consiguiente sobrecarga de trabajo», señaló el Sindicato de Enfermería.

El nuevo hospital de Mieres, abierto hace dos meses, mantendrá cerrada una planta de 28 plazas, mientras que el Valle del Nalón hará lo propio con otras 52 camas. El Satse alertó que «un año más los cierres de camas hospitalarias son un perjuicio para el usuario y también para el desempeño del trabajo de los profesionales». En su opinión, obedecen a «los recortes y a la falta de sustituciones». En el conjunto del país los hospitales echaran el cerrojo a más de 15.000 camas.

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