La contratista del Ruiz-Tilve denunciará a Educación por «calumnias y prevaricación»

La empresa encargada de instalar los seis barracones provisionales en la parcela del centro educativo continúa con normalidad sus trabajos. /
La empresa encargada de instalar los seis barracones provisionales en la parcela del centro educativo continúa con normalidad sus trabajos.

La empresa niega las acusaciones del Principado y enumera irregularidades «financieras, técnicas y legales» en el proyecto

CAROLINA GARCIA OVIEDO.

Nada más conocer el miércoles las acusaciones de la consejería de Educación contra Construcciones Alfredo Rodríguez (CAR), adjudicataria de las obras de ampliación del colegio Carmen Ruiz-Tilve, en La Corredoria, la empresa optaba por no hacer declaraciones. Un silencio que rompió ayer para no dejar títere con cabeza. En un extenso comunicado contradice la versión del Principado y acusa a la consejera Ana González, al director de Planificación y al responsable de la obra de prevaricación, falsedad e injurias y calumnias y anuncia que ya tiene todo encauzado para acudir a los tribunales y presentar una querella penal.

La constructora es firme en su postura y asegura que no va a tolerar la «absoluta y descarada mentira manifestada por los cargos políticos de la consejería», niega que haya incumplido el contrato firmado en el mes de mayo y que haya exigido más dinero. Al contrario, asegura que ha dedicado mucho esfuerzo y tiempo a un proyecto en el que, dice, «ofreció la posibilidad de recortar el plazo de ejecución a doce meses» mientras que «Educación exigía comenzar una construcción condenada al fracaso por irregularidades financieras, legales y técnicas».

Entre otras cosas explica que no existe presupuesto para la ampliación -lo que le hace pensar que en realidad «la consejería pretendía que no pudiera llevarse a cabo la obra» ya que «no está financiada conforme a la Ley»-, el informe geológico se llevó a cabo «fuera de plazo», ningún técnico de la consejería acudió con el Ayuntamiento a firmar el acta de replanteo, no existe un plan de seguridad aprobado, y el diseño del edificio presenta defectos estructurales, carece de juntas de dilación y hay incoherencias en la distribución como pilares ante las ventanas.

Ante esta situación, decidió presentar varios escritos -que ahora recopila para demandar al Principado- ante la consejería dando buena cuenta de los defectos. Sin embargo, el director de Planificación Educativo «contestó que la obra debía comenzar ya por cuestiones políticas» a lo que respondieron -el 20 de julio- con un «amplio informe en el que enumeraba todas las irregularidades del expediente y del proyecto». Según su versión nunca obtuvo respuesta con lo que CAR «no ha tenido más remedio que renunciar al contrato». De eso hace ya tres semanas: fue el 30 de julio. «Quien ha renunciado al contrato es la empresa por lo irregular de la actitud de la consejera, que tiene todas las competencias y autoridad según establecen los pliegos de contratación», apostilla. Hace unas semanas puso los hechos en conocimiento de la Intervención General del Principado y, en caso de no recibir respuesta, lo hará ante la Sindicatura de Cuentas.

Construcciones Alfredo Rodríguez asegura que «nunca» ha comenzado las obras ya que las máquinas que llegaron a la parcela hace un mes «eran las de la empresa contratada por la consejería, tarde y mal, para hacer un informe geológico fuera de plazo, documento que CAR no tiene». La renuncia, dice, «le ha causado importantes perjuicios ya reclamados a la consejería como un aval de 100.000 euros y dedicar horas a un proyecto inviable».

Reunión de la AMPA

Para demostrar a la dirección del centro y la AMPA (Asociación de Madres y Padres) que quien «miente» es el Principado, CAR envió ayer mismo los documentos para demostrar «con papeles» que su versión es la buena y pone además a su disposición a los técnicos para aclarar cualquier duda. Por su parte, los padres consideran que los únicos perjudicados son «sus hijos» y muestran su preocupación y desconcierto ante el bloqueo de una ampliación que iba a dotar al centro de 18 nuevas unidades de Primaria dando así una solución a sus problemas de espacio. Su mayor temor ahora es que los desencuentros entra ambas partes retrasen la ampliación más allá de los 15 meses iniciales. Y están cerrando una reunión para acordar su postura en todo este asunto.

Las reacciones de los grupos municipales no se han hecho esperar. Desde el PSOE lamentan el retraso, dan por buenas las razones del Principado sobre las «inasumibles peticiones de la empresa de reducir calidades y materiales e incrementar el coste» y confían en que las instalaciones puedan ponerse en marcha en el curso 2015-2016. En IU son más críticos y exigen «ceses y dimisiones» en el departamento de Ana González y una explicación de la consejería ante la chapuza del Ruiz-Tilve».