IU exige una «prórroga» al rector en la aplicación de la norma de permanencia

La coalición responsabiliza a la «torpeza» de la Universidad de que haya alumnos que vayan a ser expulsados

E. MONTES OVIEDO.

Las áreas de Educación y Juventud de Izquierda Unida de Asturias han pedido a la Universidad de Oviedo una «prórroga» para los estudiantes a los que la aplicación del Reglamento de Permanencia aprobado en 2010 les ha pillado con el pie cambiado. La norma, elaborada e impuesta desde la Dirección General de Universidades del Principado en una línea de endurecimiento común al resto de las universidades españolas, recoge que para que un alumno se pueda matricular de cuarto curso, el último de la carrera, tiene que tener aprobada la mitad de los créditos cursados hasta entonces, es decir, 90 de los 180 de los tres primeros años. Pero de esos 90, poco más de la mitad, 48, tienen que ser de primero, lo que presupone que, al llegar a cuarto, el alumno tiene que tener aprobado el 80% -48 de 60 créditos- del primer curso. Quien no cumpla esos requisitos, según la normativa que se hace efectiva este año por primera vez, no podrá continuar sus estudios y o se matricula de otro grado o cambia de Universidad.

Izquierda Unida, que tiene a la diputada Emilia Vázquez en el Consejo Social que aprobó la norma y que se negó en más de una ocasión a reformarla, pasa de puntillas sobre el contenido del reglamento y hace hincapié en la tarea divulgativa que ha realizado el Vicerrectorado de Estudiantes, que califica de «torpe y falta de sensibilidad». Entiende la coalición que «cuando se acomete una reforma de tanta importancia» el deber de «un buen gobierno universitario» es realizar «una adecuada divulgación», cosa que, a su juico, «lamentablemente, se constata no se ha realizado».

Una mala información

Las áreas de Educación y Juventud de Izquierda Unida vinculan directamente la falta de información con el hecho de que «nos encontremos con alumnos que no van a poder matricularse a pesar de tener aprobadas la mayoría de las asignaturas de segundo y tercero, por tener varias algunas de primero suspensas». Entiende que «si se hubiese divulgado adecuadamente, estos estudiantes habrían dedicado su tiempo a aprobar esas asignaturas previas, en lugar de estudiar y aprobar asignaturas de tercero, que, parece ser, ahora no les van a servir de nada, pues se ven expulsados de la Universidad». La coalición responsabiliza al equipo rectoral de esta situación y espera que «la Universidad sea consciente de su error y conceda un periodo de prórroga a los estudiantes que se encuentran en esta situación». Sostiene la coalición que «si se hubiese anunciado adecuadamente, su hubiera podido garantizar la permanencia».

IU, que dice apostar por «la conciliación de los estudios universitarios con la vida laboral y las dificultades personales y familiares de los estudiantes», proyecta un escenario en el que «en determinadas ocasiones es imposible aprobar las asignaturas por cursos, mientras que sí lo es hacerlo aleatoriamente de distintos cursos. Poner un límite de créditos para poder matricularse en cuarto y fijar un número mínimo para primero, va claramente contra el ese espíritu», concluye.