Al menos la mitad del Consejo Social respalda reformar la permanencia en la Universidad

El rector propondrá el 5 de septiembre la eliminación del requisito de tener aprobadas 8 de 10 asignaturas de primero para no ser expulsado

EVA MONTES GIJÓN.

A poco más de una semana y sobre el papel, el rector parece que no encontrará mucha resistencia en el Pleno del Consejo Social de la Universidad a la hora de sacar adelante la segunda reforma de la Normativa de Progreso y Permanencia en cinco meses. Vicente Gotor expondrá las negativas consecuencias de la exigencia de que el alumno tenga aprobado el 80% del primer curso cuando llegue al último. Según el texto del reglamento, en ese momento el estudiante tiene que haber superado 90 créditos, es decir, la mitad de los que debiera, pero de ellos 48 han de ser de primero, lo que se corresponde aproximadamente con ocho de las diez asignaturas con que cuenta el plan de estudios en primer año. Si no lo consigue, será expulsado de la Universidad. Aunque el Vicerrectorado de Estudiantes no ha facilitado cifras concretas de afectados por este aspecto de la norma, sí se conocen casos en los que el alumno progresa adecuadamente en su carrera, pero tiene más de dos materias pendientes de primero, lo que le pone en una situación «crítica».

De ahí que el rector vaya a proponer al Pleno del Consejo Social la eliminación inmediata de esos 48 créditos. Y va a tener respaldo para ello frente a las tesis del Principado, ideólogo del reglamento aprobado en 2010: al menos la mitad de los consejeros apoyan la iniciativa del equipo rectoral, que mantiene que esos 48 créditos «son una condición que produce resultados difíciles de explicar y difíciles de entender, por lo que hay que plantearse la idoneidad de esa condición y lo vamos a hacer en el Consejo Social», según afirmó el vicerrector de Estudiantes, Luis Rodríguez. Fue extraordinariamente bien acogido por los estudiantes, pero también por el Partido Popular, Foro Asturias, Izquierda Unida y UGT, todos ellos con representación y voto en el Consejo Social.

Susana López Ares, portavoz parlamentaria del PP, fue la más contundente: «Vamos a apoyar que se cambie ese punto dentro del reglamento», dijo la exvicerrectora de Estudiantes, quien compartió con su sucesor que «ese requisito no beneficia el progreso del alumno y no es razón para que sea expulsado». Tesis en la que coincide con su compañero de escaño de Foro Asturias Manuel Peña, quien considera «un poco riguroso exigir la aprobación de 48 créditos para no ser expulsado. Y eso tiene que ser tenido en cuenta por el Consejo Social». No obstante, el diputado forista insta a «una revisión más a fondo » porque «la Universidad de Oviedo, junto a la de Canarias, es la que menos créditos aprueba y si somos tan buenos en Primaria, Secundaria y Bachillerato, no tiene sentido que en la Universidad no lo seamos».

Una prórroga

También Izquierda Unida apoya la medida, que ha mejorado sensiblemente su propuesta. El área de Educación de IU había pedido una «prórroga» de la aplicación de la norma para salvar los problemas de este curso, pero se ha encontrado con su desaparición. «Mucho mejor. La exigencia debe de existir, pero en su medida y suficientemente informada», mantiene Francisco José Rey, en la misma medida que Maxi Rodríguez, de UGT, quien recordó que «siempre mantuvimos la necesidad de acomodar la normativa a la situación social».

La consejera de Educación, por su parte, hizo recaer la decisión de cualquier reforma en el Consejo Social, pero recordó que «no hay nada nuevo en la normativa y quienes hoy la censuran antes la aprobaron», afirmó Ana González.