El Principado cobra por primera vez por un rescate

El helicóptero del Servicio de Emergencias del Principado. /
El helicóptero del Servicio de Emergencias del Principado.

Un hombre decidió hacer la ruta del Cares en bicicleta por la noche y el Gobierno le aplicó la tarifa más alta: 2.104 euros por la salida del helicóptero medicalizado

AZAHARA VILLACORTA OVIEDO.

Decidió hacer la ruta del Cares. Pero eligió hacerla por la noche y en bicicleta, con la única ayuda de un frontal para iluminar el tramo de once kilómetros que discurre entre Caín y Poncebos. Hasta que algo salió muy mal: el aguerrido ciclista nocturno sufrió una caída y tuvo que llamar al Servicio de Emergencias para que lo sacase de los Picos de Europa sano y salvo.

LAS CIFRAS

Euros. Las seis tarifas van desde esa cantidad por hora, si sólo interviene un agente, a un máximo de 2.104 cuando el operativo requiere del helicóptero medicalizado.

Rescates realizados por el Servicio de Emergencias hasta el 26 de agosto. En todo 2013, fueron 92.

Se han registrado tres muertes.

Al dueño de esa ocurrencia, «un joven en buena forma física que no era asturiano», según confirmó ayer el director general de Justicia e Interior del Principado, José Luis Villaverde, el recorrido le salió caro, porque se ha convertido en la primera persona -y, por el momento, la única- a la que el Principado le ha cobrado por un rescate de montaña.

En concreto, el Gobierno autonómico le aplicó la tasa más alta de las seis establecidas por ley: la que se cobra por el servicio de helicóptero medicalizado, a razón de 2.104,60 euros la hora. Y eso, porque «no fue un rescate muy complejo y no requirió más tiempo». En la aeronave viajan cuatro personas que fue necesario movilizar tras el accidente: un gruista, un conductor, un rescatador y un médico-rescatador.

Ocurrió el pasado año y fue la primera y única vez -desde que, en 2010, se establecieron las penalizaciones a excursionistas imprudentes- en la que se cobró la tasa por este tipo de rescates. Porque, como cuenta Villaverde, «no es tan fácil como piensa la gente». «Y, además», insiste, «no hay un afán recaudatorio» detrás, sino «disuasorio»: nacieron con el fin de concienciar a la ciudadanía de que los recursos de las arcas públicas son limitados.

Y no es tan fácil, precisa, porque las tasas no se aplican si concurren causas de «fuerza mayor, grave riesgo colectivo o calamidad pública». Aunque, en el caso del ciclista accidentado en el Cares, «estaba claro que había negligencia».

«En primer lugar, porque incumplió la prohibición de hacer la ruta en bicicleta, tal y como está señalizado claramente a la entrada, y no era analfabeto ni extranjero, así que su perfil hacía pensar que conocía el riesgo al que se exponía. Y, encima, la incumplió de noche. No es alguien que va caminando y se rompe una pierna», apunta el director general de Justicia, que se muestra partidario de «reabrir el debate sobre el cobro de los rescates en toda España» y de «avanzar en la legislación, porque todas las autonomías están, más o menos, en la misma situación: las exenciones a la ley son amplísimas y, a veces, es muy difícil determinar si hubo o no imprudencia. No es algo matemático».

Montañas saturadas

Villaverde es consciente, además, de que «la afición a la montaña aumenta, con rutas muy concurridas», y, a pesar de que también crecen los accidentes, el cobro de tasas por imprudencia es aún anecdótico en las comunidades que cobran por los rescates además de Asturias: País Vasco, Castilla y León, Cataluña, Navarra, Canarias y Cantabria.

La tímida horquilla oscila desde aquellas que aún no han puesto ninguna multa, como Castilla y León, hasta las más avanzadas como Navarra y País Vasco, que han cobrado por diez rescates cada una.

Los datos que maneja el Gobierno regional también apuntan en esa misma dirección: desde el pasado 1 de enero y hasta el 26 de este mes de agosto, el Grupo de Rescate de Bomberos del Servicio de Emergencias del Principado realizó un total de 93 rescates, uno más que durante todo el año pasado.

Pero es que, además, de esos 93, 64 fueron de montaña, más del doble de las 26 intervenciones que se habían practicado hasta el 26 de agosto de 2013, un año en el que los rescates de montaña ascendieron a 48.

También la Guardia Civil contabiliza más rescates y más fallecidos. Este cuerpo lleva catorce intervenciones con montañeros en lo que va de año. Tres de esos servicios realizados por el Grupo de Rescate de Intervención de Montaña (Greim) -cuatro más que en todo en 2013- fueron para recuperar los cadáveres de los excursionistas, fallecidos por caídas sufridas mientras realizaban una ruta. Una muerte se registró en Sobrescobio. Dos más, en Cabrales.