«Han roto la Facultad de Medicina»

«Han roto la Facultad de Medicina»

Ir en bus de El Cristo a La Cadellada lleva entre 28 y 40 minutos, «más tiempo que ir de Oviedo a Gijón», comparan los estudiantes afectados por el desdoble

LAURA FONSECA OVIEDO.

«Se pongan como se pongan han roto la Facultad de Medicina y eso no es bueno. Acabará pasando factura». Este es el último año de carrera, el sexto, al que se enfrenta Jorge Prida. Junto a otros 599 estudiantes de los cursos clínicos (los que hacen prácticas), este joven ovetense cursará sus estudios dentro del nuevo HUCA. El resto de sus compañeros de primero y segundo, unos 300, se quedan en la vieja facultad, en El Cristo. «La segregación no será buena», vuelve a lamentarse. El pasado martes 9 de septiembre, cuando se abrieron las aulas de La Cadellada, este futuro médico que asegura haber suspendido solo «un parcial sin importancia en primero», se encontraba entre el centenar de alumnos que acudieron al acto de recepción presidido por el consejero de Sanidad, recordando a sus compañeros de pupitre los problemas que acarreará una facultad dividida en dos.

No era la primera vez que Jorge estaba en La Cadellada. El 10 de marzo de 2011, «en uno de los tantos actos de inauguración que se hicieron en un nuevo HUCA aún sin montar y sin funcionar», se pudo ver a este estudiante de largas rastas protestar pancarta en mano ante la entonces ministra de Sanidad, Leire Pajín. Jorge y otros tres miembros de la Asamblea Abierta de Estudiantes de Medicina lograron colarse entre la nutrida comitiva de invitados y desplegar varios carteles para reclamar el prometido campus de ciencias de la salud. '¿Dónde está nuestra facultad?', fue el que él exhibió (ver imagen).

El proyecto de trasladar Medicina y el resto de grados sanitarios que se imparten en El Cristo se cayó de las previsiones cuando el nuevo HUCA estaba ya a medio construir. Los alumnos están convencidos de que el campus no solo desapareció «por culpa de la crisis» sino también «por los sobrecostes de la obra, casi cien millones de euros, que absorbieron el resto de inversiones previstas» en la zona.

La dificultad con la que se encuentran ahora algunos estudiantes de Medicina es que tienen que desdoblarse entre las dos sedes. El decano Alfonso López Muñiz calcula que no son muchos, porque el nivel de aprobados en Medicina está entorno al 90%, señaló días atrás. No obstante, se comprometió a estudiar cada uno de los casos y buscar una solución para garantizar que la asistencia a clase sea posible.

70 euros al mes

Lo cierto es que los alumnos que deben alternar las dos sedes no lo tienen fácil, entre otras cosas, «porque nadie pensó en nosotros». Ni el Principado, ni la Universidad ni tampoco el Ayuntamiento de Oviedo, se queja Ricardo Cereceda, de Gijón, uno de los estudiantes afectados, que dice gastarse «70 euros al mes en transporte, y eso que saco bonos de transporte». Subir en bus de El Cristo a La Cadellada, recorrer esos 6 kilómetros que separan la vieja facultad y los nuevos aularios de Medicina del HUCA, «te puede llevar hasta 40 minutos», más que ir de Oviedo a Gijón, apunta este joven.

El propio decano, sin querer ser crítico con su comentario, declaró el pasado 9 de septiembre, durante la apertura del curso universitario en la zona docente del HUCA, que «he venido en autobús y he tardado exactamente 28 minutos». Demasiado tiempo «cuando terminas una clase en la vieja facultad, en El Cristo, a la una de la tarde y a esa misma hora ya tienes que estar en una práctica en La Cadellada», insiste Ricardo Cereceda.